En una intensa operación que se desarrolló en la madrugada de este lunes, equipos de rescate lograron localizar y evacuar a cuatro jóvenes que se habían extraviado en el cerro Arco, en la provincia de Mendoza. El hecho, que generó preocupación en la comunidad y puso en relieve la importancia de la seguridad en actividades al aire libre, comenzó con un llamado al Centro Estratégico de Operaciones (CEO) el domingo por la noche, donde se informó que un grupo de excursionistas había perdido su rumbo en una zona de acceso complicado.
El operativo de rescate se activó alrededor de las 20:55, cuando se recibió la alerta. Gracias a las coordenadas proporcionadas por uno de los jóvenes, los rescatistas especializados pudieron iniciar su ascenso desde las proximidades del puesto La Quebrada. Avanzando a través de la Quebrada de Isidris, el equipo de rescate logró llegar a la zona conocida como la Quebrada del Durazno, donde se encontraban los cuatro jóvenes, identificados como I.H.P. de 26 años, L.L.F. de 26, F.F.R. de 29 y L.A.G. de 25.
La comunicación con los excursionistas se estableció cerca de la medianoche, y aunque se encontraban en buen estado general, se les brindó asistencia inmediata, incluyendo abrigo, bebidas calientes y alimentos, debido a las bajas temperaturas que se registraron en la región. Este tipo de atención es crucial en situaciones de rescate, ya que el frío puede agravar rápidamente la salud de personas que se encuentran expuestas a las inclemencias del tiempo.
Una vez que se completó la asistencia inicial, comenzó la fase más desafiante del rescate. Las características del terreno, junto con la oscuridad que reinaba en la madrugada, obligaron a los rescatistas a emplear maniobras técnicas con cuerdas para descender de forma segura. El trabajo se extendió durante varias horas y se realizó en condiciones de visibilidad reducida, lo que complicó aún más la situación. La profesionalidad y el entrenamiento del equipo fueron fundamentales para asegurar una operación exitosa.
Finalmente, alrededor de las 5:45, la Patrulla de Rescate logró completar la evacuación de los jóvenes, quienes fueron trasladados a un lugar seguro y pudieron regresar por sus propios medios. Afortunadamente, no se reportaron lesiones ni se requirió atención médica posterior al rescate. Este hecho resalta la importancia de contar con un buen equipo de rescate en zonas de montaña, donde el riesgo de desorientación y accidentes puede ser elevado debido a las condiciones del terreno.
En paralelo a este operativo, también se reportó otro incidente de extravío en la precordillera mendocina, donde dos mujeres se desorientaron en las estribaciones del cerro Nahuel, en el departamento de Luján de Cuyo. Al igual que en el caso anterior, solicitaron asistencia a través del número de emergencias 911. Los efectivos de la misma Patrulla de Rescate se dirigieron al lugar, logrando establecer contacto con las excursionistas alrededor de las 21:20. Ambas mujeres fueron asistidas y acompañadas durante su descenso hasta la Ruta Provincial 82, donde se encontraban ilesas y sin necesidad de atención médica.
Este tipo de sucesos pone de manifiesto la importancia de la preparación y la precaución al realizar actividades en la montaña. La naturaleza puede ser impredecible, y es fundamental que las personas que deciden aventurarse en senderos y cerros estén equipadas con el conocimiento y los recursos necesarios para garantizar su seguridad. La colaboración entre los equipos de rescate y los ciudadanos es esencial para prevenir tragedias y asegurar que todos puedan disfrutar de la belleza de los espacios naturales de forma responsable.



