Un reptil originario de África, conocido como monitor del Nilo, ha comenzado a establecerse en el sur de Florida, generando inquietud entre biólogos y autoridades locales. Esta especie, que puede alcanzar hasta 1,8 metros de longitud, ha demostrado una notable capacidad para adaptarse al clima subtropical de la región, favorecida por sus altos niveles de humedad y la red de canales presentes en el área.
De acuerdo a la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC), ya se han detectado poblaciones reproductoras de estos lagartos en los condados de Lee y Palm Beach. Además, se han confirmado avistamientos en Broward y se están monitoreando posibles nuevas apariciones en Miami-Dade, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas preventivas para evitar la expansión de esta especie.
Lisa Thompson, comunicadora de la FWC, explicó que el enfoque del estado está orientado a “controlar las poblaciones actuales y evitar la formación de nuevas”, a través de campañas de captura y vigilancia sistemática. Desde su llegada a Estados Unidos en la década de 1980, principalmente a través del comercio de mascotas, este reptil ha sido considerado un riesgo significativo para la fauna autóctona, especialmente para especies protegidas como las tortugas marinas y la lechuza cavadora. La colaboración ciudadana es clave en la detección de nuevos individuos y el control de su avance en áreas urbanas y naturales cercanas a cuerpos de agua.



