La autopista Valle-Coche, una de las principales arterias viales de Caracas, quedó inundada durante la noche del sábado 22 de agosto. El episodio dejó al menos 20 personas lesionadas y provocó daños en decenas de vehículos, establecimientos comerciales y viviendas ubicados en las zonas afectadas.
La Sociedad Venezolana de Ingeniería Hidráulica (SVIH) había cuestionado en 2015 las obras de ampliación de la autopista y advertido sobre sus posibles consecuencias. En ese momento, su presidente señaló que la colocación de obstáculos de concreto en el cauce del río El Valle podía reducir la circulación del agua y elevar su nivel. También manifestó preocupación por los vecinos de Los Chaguaramos y sectores cercanos.
“Nos preocupa principalmente los vecinos de Los Chaguaramos y zonas aledañas. Meter esos obstáculos de concreto en la mitad del río El Valle es un error, le resta fluidez y sube el nivel del agua”, había alertado el titular de la entidad, que pidió detener la construcción. Según la advertencia, en agosto de 2015 el río ya se había desbordado como consecuencia de las lluvias, alcanzando la autopista y dos estaciones del Metro de Caracas.
Un informe publicado en 2016 por Rafael Gerardo Páez, doctor en Arquitectura e investigador de la Universidad Central de Venezuela (UCV), también cuestionó el impacto de los trabajos. “Para construir la ampliación elevada a la autopista Valle-Coche, sentido este, en Caracas, durante el año 2015 fue realizada una desmedida deforestación de árboles frondosos, adultos y sanos”, escribió. El investigador sostuvo que esos árboles contribuían al equilibrio ambiental de la ciudad, moderaban el incremento de la temperatura y protegían las riberas del río El Valle.



