El inchicapi de gallina es una sopa tradicional de la selva peruana, con presencia especialmente destacada en regiones como San Martín, Loreto y Ucayali. Se distingue por su textura espesa y cremosa, lograda a partir de la combinación de gallina, maní molido, harina de maíz amarillo y culantro fresco. El resultado es un plato de sabor intenso y aroma marcado, que se sirve caliente.
Esta preparación forma parte de la gastronomía amazónica y suele estar presente en reuniones familiares, celebraciones y almuerzos especiales. Por su consistencia y sus ingredientes, es una alternativa reconfortante para compartir. La receta tiene una dificultad media y contempla una preparación de 20 minutos, una cocción aproximada de 1 hora y 30 minutos y un tiempo total estimado de 1 hora y 50 minutos. Las cantidades indicadas rinden seis porciones.
Para preparar el inchicapi se necesita una gallina criolla troceada de aproximadamente 1,5 kilos, o presas de gallina; 250 gramos de maní tostado sin sal; 150 gramos de harina de maíz amarillo; una cebolla roja mediana; tres dientes de ajo; un manojo pequeño de culantro fresco; entre 1,5 y 2 litros de agua, según sea necesario; una cucharada de aceite vegetal, de uso opcional; sal y pimienta a gusto. De acuerdo con la costumbre familiar, también pueden incorporarse yuca en trozos, una pequeña cantidad de sachaculantro o más culantro para intensificar el aroma. Algunas versiones incluyen, además, otros ingredientes según la tradición de cada hogar.



