El ají de gallina es uno de los platos más representativos de la gastronomía peruana. Su preparación combina pollo o gallina deshilachada con ají amarillo, leche evaporada, pan y queso parmesano, ingredientes que forman una salsa cremosa y sabrosa. La receta se sirve tradicionalmente con arroz blanco, papa sancochada, huevo duro y aceitunas negras.

Para preparar cuatro porciones se necesita una pechuga grande de pollo o dos pequeñas, cuatro panes franceses o cuatro rebanadas de pan de molde, una taza de leche evaporada, dos cucharadas de ají amarillo molido, una cebolla roja mediana, dos dientes de ajo, 50 gramos de queso parmesano rallado, dos cucharadas de aceite vegetal y media taza de caldo de pollo. También se utilizan media cucharadita de comino, media cucharadita de pimienta, sal a gusto, dos cucharadas de nueces o pecanas picadas, dos papas amarillas sancochadas, dos huevos sancochados, aceitunas negras, arroz blanco cocido y perejil fresco picado.

Para comenzar, se coloca la pechuga de pollo en una olla con suficiente agua y una pizca de sal. Se cocina a fuego medio durante aproximadamente 20 minutos, hasta que esté completamente cocida. Luego, se retira, se deja enfriar y se deshilacha en tiras finas. Es importante reservar alrededor de una taza del caldo de cocción.

A continuación, se corta el pan en trozos pequeños y se lo coloca en un recipiente. La preparación del ají de gallina continúa con la elaboración de una salsa a base de este pan, leche evaporada, ají amarillo y el resto de los ingredientes indicados. El plato terminado se acompaña con arroz blanco, papa sancochada, huevo duro, aceitunas negras y perejil fresco.