Algunos objetos y prendas pueden dañar el lavarropas o generar situaciones de riesgo durante un ciclo de lavado. Los manuales de fabricantes como Samsung, LG, Whirlpool y Bosch advierten especialmente sobre los materiales que contienen sustancias inflamables, piezas metálicas, componentes impermeables o productos capaces de producir demasiada espuma.

Antes de cerrar la puerta y poner en marcha el electrodoméstico, se recomienda revisar los bolsillos y consultar las etiquetas de las prendas. Esa comprobación puede ayudar a prevenir averías costosas y, en determinados casos, reducir riesgos vinculados con incendios, fugas o daños mecánicos.

Una de las situaciones que exige mayor precaución es la de la ropa impregnada con gasolina, queroseno, determinados disolventes, pintura u otros productos combustibles. Esas prendas no deberían ingresar directamente al lavarropas, ya que pueden conservar vapores o residuos inflamables en el tejido. El calor y el movimiento propios del funcionamiento del equipo podrían representar un riesgo, según las condiciones. Las indicaciones pueden variar de acuerdo con el producto y el fabricante, por lo que una prenda contaminada con sustancias inflamables no debe tratarse como ropa común: es necesario seguir las instrucciones de seguridad correspondientes.