La ejecución del cuarto intento de desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que vive desde hace siete décadas en una vivienda del distrito madrileño de Retiro, comenzó este miércoles en el inmueble de la calle Alcalde Sainz de Baranda. La Policía Nacional abrió con un ariete la puerta exterior del portal y desalojó del acceso a las personas que permanecían sentadas para intentar impedir el operativo.
La comisión judicial llegó al edificio alrededor de las 9.30. A partir de ese momento, la defensa de Maricarmen mantuvo durante más de una hora conversaciones con sus integrantes y con una procuradora que representaba a la propiedad, con el objetivo de suspender el lanzamiento.
La abogada de la mujer, Beatriz Duro, afirmó que la propiedad rechazó frenar el procedimiento por razones humanitarias y tampoco aceptó otorgar un plazo de entre quince días y un mes para que Maricarmen pudiera dejar la vivienda de forma “digna” y retirar sus pertenencias. Según la letrada, también fue descartada la propuesta de una donante anónima que se había ofrecido a completar la renta de la mujer.
Duro indicó además que todavía está pendiente de resolución un escrito presentado ante el juzgado para solicitar la suspensión del desahucio. Mientras se desarrollaba el operativo, alrededor de un centenar de personas continuaba concentrado en las inmediaciones del edificio, después de que cientos de vecinos y activistas pasaran la noche al raso frente a la vivienda. Durante la intervención se produjeron momentos de tensión y empujones.



