Superar una ruptura puede implicar mucho más que dejar atrás una relación. Cuando una persona pierde a alguien que durante un tiempo ocupó un lugar central en su vida, debe reorganizar expectativas, rutinas y proyectos. Por eso, el proceso puede extenderse durante un período prolongado y estar marcado por cambios emocionales constantes.

La psicóloga Icíar Navarro, de @bibepsicologia, advierte que una de las principales dificultades consiste en exigirse una recuperación inmediata. También pueden aumentar el sufrimiento la culpa por lo ocurrido y la resistencia a soltar el vínculo. Estas conductas suelen generar la sensación de que no se avanza, incluso cuando el proceso continúa.

“Superar una ruptura no consiste en dejar de echar de menos a esa persona lo antes posible”, sostiene Navarro. La especialista también señala que es posible atravesar jornadas de bienestar y, de manera repentina, volver a sentir tristeza a partir de una canción, una fotografía o un recuerdo. “Hay días en los que vas a estar bien y de repente una canción, una foto, un recuerdo, va a hacer que pienses que has vuelto al principio otra vez, que vuelves a empezar”, explica.

Frente a esa experiencia, la psicóloga plantea que es importante aceptar la existencia de altibajos y entender que cada etapa del duelo tiene sus propios tiempos, que no son iguales para todas las personas. Si bien no existen conductas capaces de borrar de inmediato el recuerdo del vínculo perdido, sí pueden ayudar aquellas que permitan salir del bucle emocional y construir nuevas rutinas.