El presidente de Rusia, Vladimir Putin, firmó este lunes un decreto que permite al Estado asumir de manera temporal la administración de instalaciones de infraestructura crítica cuando sus responsables no hayan garantizado medidas de seguridad eficaces o no hayan restablecido sus servicios en tiempo y forma. La decisión se adopta en un contexto marcado por una oleada de ataques ucranianos contra territorio ruso.

La medida alcanza a instalaciones vinculadas con los sectores de combustibles y energía, establecimientos industriales, sistemas de comunicaciones, servicios públicos, transporte e infraestructura logística. También incluye instalaciones energéticas, entre ellas las nucleares y aquellas destinadas a sostener servicios esenciales para la población.

El decreto establece que el objetivo es reforzar la protección de bienes considerados de especial importancia para la seguridad y la estabilidad económica de la Federación de Rusia, así como para la vida de sus habitantes. La intervención podrá abarcar todos los bienes de una entidad económica ubicados en Rusia o solo una parte de ellos.

La justificación de la disposición alude al incremento de las amenazas contra la seguridad de las infraestructuras críticas durante la denominada “operación militar especial”. En particular, contempla los casos en los que las medidas para prevenir ataques con vehículos aéreos no tripulados resulten ineficaces, o cuando se produzca una interrupción de los servicios y su recuperación sea tardía o no se concrete.

En principio, la Agencia Federal para la Gestión de la Propiedad Estatal será la encargada de ejercer la administración temporal de las instalaciones alcanzadas por la medida.