Cada año, el Viernes Santo se convierte en un momento significativo para la comunidad de Valladolid, donde la tradición religiosa toma un protagonismo especial. A las 8:30 horas, el pregonero de la Cofradía de las Siete Palabras se presentará en el Palacio Arzobispal para recoger el pergamino que invita a todos los ciudadanos a participar en el Pregón, una ceremonia que se llevará a cabo en la emblemática Plaza Mayor. Este año, el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, será el encargado de dar voz a este relevante mensaje, destacando la importancia de la fe y la comunidad en tiempos de reflexión y recogimiento.
El evento tiene una carga simbólica que trasciende lo meramente religioso, ya que el pregonero, montado a caballo, leerá un soneto escrito por el reconocido pintor y escultor Alfonso Rey. Este poema no solo invita a los vallisoletanos a asistir al Sermón de las Siete Palabras, programado para las 12 del mediodía en la Plaza Mayor, sino que también se presenta como una obra que conecta la espiritualidad con la expresión artística. El soneto, a través de su lírica profunda y conmovedora, resuena con la angustia y la esperanza que caracterizan la Pasión de Cristo.
En el soneto, Rey utiliza imágenes potentes que evocan el sufrimiento y la redención, invitando a la audiencia a reflexionar sobre la vida y la muerte. Frases como "Pica a un clavo afanoso el jilguero" y "quema en el silencio espeso del día, siete sonoras ascuas de agonía" no solo evocan el dolor de la crucifixión, sino que también resaltan la perseverancia de la fe. Este tipo de poesía, que se entrelaza con las tradiciones locales, muestra cómo el arte puede ser un vehículo para transmitir mensajes de esperanza y reflexión en momentos de crisis.
La Plaza Mayor, epicentro de este evento, se transformará en un espacio de encuentro donde cada una de las siete palabras de Jesús en la cruz será representada por pasos correspondientes, todos a cargo de la Cofradía de las Siete Palabras. Este despliegue de fe incluye pasos como 'Padre, perdónales porque no saben lo que hacen', 'Hoy estarás conmigo en el paraíso', y 'Madre, ahí tienes a tu hijo', entre otros. Cada uno de estos pasos no solo representa un momento clave en la Pasión, sino que también invita a los asistentes a una profunda meditación sobre el significado de cada frase en sus propias vidas.
La participación de la comunidad es fundamental en este evento, que no solo busca conmemorar la Pasión de Cristo, sino también fortalecer los lazos entre los habitantes de Valladolid. La tradición de los pregoneros montados a caballo es una práctica que añade un toque especial a la ceremonia, simbolizando la unión entre la fe y la cultura local. En un mundo donde muchas tradiciones se ven amenazadas por la modernidad, eventos como este se convierten en una oportunidad para reafirmar la identidad cultural y espiritual de la región.
Así, el Pregón de las Siete Palabras se presenta no solo como una ceremonia religiosa, sino como un espacio de reflexión, arte y comunidad, donde cada vallisoletano es invitado a participar y a recordar la importancia de la fe en sus vidas. La jornada promete ser un momento de unión y espiritualidad, recordando a todos la relevancia de los valores que trascienden el tiempo y las circunstancias. Con la llegada de esta festividad, Valladolid se prepara para vivir una experiencia única que mezcla tradición, arte y fe en un solo evento.

