La Fiscalía de Barcelona solicitó 25 años y 5 meses de prisión para cada uno de los nueve acusados de quemar presuntamente un furgón de la Guàrdia Urbana de Barcelona durante una manifestación contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél. El hecho ocurrió el 27 de febrero de 2021, en la capital catalana, y dentro del vehículo se encontraba un agente que resultó ileso.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, a los imputados se les atribuye un delito de homicidio en grado de tentativa, por el que se reclaman 10 años de cárcel para cada uno. También se les acusa de atentado continuado contra agentes de la autoridad, con una pena solicitada de 4 años y 3 meses, y de desórdenes públicos, por los que se piden 2 años y 10 meses.

La Fiscalía suma a esos cargos delitos de daños continuados, manifestación ilegal y pertenencia a grupo criminal, con penas requeridas de 2 años y 9 meses, 1 año y 10 meses, y 3 años y 10 meses, respectivamente. Además, considera aplicable la agravante de disfraz, debido a que los acusados habrían utilizado ropa oscura para dificultar su identificación.

En materia de indemnizaciones, el Ministerio Público solicita que los acusados respondan de manera conjunta y subsidiaria por 3.000 euros destinados al agente, en concepto de daños psicológicos. También reclama 36.041,58 euros para distintas entidades bancarias por los destrozos en oficinas y cajeros, 11.648,67 euros para un hotel y 638.218,66 euros para una conocida marca de ropa por los daños ocasionados en sus establecimientos.

A esas sumas deberá añadirse, según el pedido fiscal, el costo de los daños provocados en el mobiliario urbano, cuyo monto deberá determinarse posteriormente.