El Gobierno de Perú declaró el estado de emergencia por 60 días en cinco distritos de la región de Ayacucho, luego del terremoto de magnitud 7,2 registrado el jueves de la semana pasada. La medida busca acelerar las tareas de respuesta y asistencia para cientos de personas afectadas por el movimiento sísmico.
La disposición alcanza a jurisdicciones de las provincias de Parinacochas y Huanca Sancos. El terremoto provocó daños en 83 viviendas, además de afectar escuelas, centros de salud, otros locales y vías de transporte consideradas clave para la atención de la emergencia.
Las acciones están a cargo de las autoridades regionales de Ayacucho y de las municipalidades involucradas, con la coordinación técnica del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). En los operativos también participarán los ministerios de Salud, Educación, Vivienda, Transportes, Interior y Defensa.
Los gastos derivados de la emergencia serán cubiertos con los presupuestos institucionales de los organismos correspondientes. Según lo establecido, no será necesario solicitar partidas adicionales al Tesoro Público.
En paralelo, el Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que registró 568 eventos sísmicos en todo el país. Julio se convirtió en uno de los meses con mayor actividad, con un total de 115 terremotos registrados.



