En la exclusiva Isla de Nantucket, conocida como refugio de multimillonarios, ha surgido una propuesta singular: una vivienda colonial de tres dormitorios, valorada en 3 millones de dólares, está disponible sin costo alguno. Sin embargo, quienes deseen adquirirla deben cumplir con un requisito poco común: deberán trasladar la casa desde su actual ubicación. Esta oferta ha despertado tanto interés como escepticismo, pero no se trata de un engaño, sino de una estrategia enmarcada en un programa de conservación local.
La propiedad se encuentra en 140 Surfside Road y forma parte de la iniciativa conocida como “Demolition Delay Bylaw”, que tiene como objetivo preservar edificaciones históricas y evitar su demolición. Esta normativa, que está vigente desde 1997, estipula que las viviendas destinadas a la demolición deben ser anunciadas en medios locales, permitiendo así que quienes estén interesados en conservarlas puedan reclamarlas y reubicarlas, en lugar de acabar en el único basurero de la isla.
Para ser elegible para esta casa gratuita, el interesado debe enviar una carta tanto a la oficina de edificación local como al propietario actual, comprometiéndose a trasladar la vivienda dentro de un plazo máximo de seis meses. Esta legislación busca no solo conservar el patrimonio arquitectónico de Nantucket, sino también ofrecer una alternativa a quienes no pueden acceder a los altos precios de los terrenos en la isla.
La decisión de ofrecer la casa sin costo parece estar impulsada por el interés en el terreno en sí. Dean Lampe, quien adquirió la propiedad en diciembre de 2025 a través de una sociedad de responsabilidad limitada, invirtió 3 millones de dólares. Aunque no está claro si su intención es deshacerse de la casa para enfocarse en el terreno o si tiene otros planes, se sabe que Lampe vendió una vivienda adyacente de siete habitaciones por 8 millones de dólares en 2023. Esto sugiere la posibilidad de un proyecto de construcción más ambicioso en el futuro.
Shelly Lockwood, una agente inmobiliaria de la zona, señala que la escasez de terrenos disponibles ha llevado a los compradores a adquirir casas que no desean, simplemente para quedarse con la tierra. "Debido a la alta demanda y la limitada oferta, quienes buscan terrenos están dispuestos a aceptar casas que planean mover", comenta Lockwood, quien ha sido residente de Nantucket desde la década de 1970. Esto refleja una tendencia creciente en la isla, donde el elevado costo de la propiedad ha llevado a soluciones creativas para acceder a terrenos.
Por otro lado, para aquellos que consideran la opción de trasladar una casa, es importante tener en cuenta que el costo de este proceso puede variar entre 150 mil y 500 mil dólares. Aunque esta cifra puede parecer elevada, resulta significativamente más económica en comparación con el costo de construir una vivienda nueva en la isla, donde los precios de los terrenos promedian 1.65 millones de dólares por 1.860 metros cuadrados. Sumando los costos de traslado, es posible adquirir una propiedad por aproximadamente 1.85 millones de dólares, lo que contrasta notablemente con el promedio de más de 4 millones de dólares en ventas de viviendas en Nantucket.
El traslado de la casa está sujeto a regulaciones municipales, que establecen que debe realizarse entre el 15 de septiembre y el 15 de junio, periodo en el que el flujo de turistas es más reducido y las calles son más accesibles. Además, existen restricciones sobre el movimiento de la vivienda cerca de escuelas durante las horas de clases, y las compañías de servicios públicos deben ser notificadas para la reubicación de cables temporales. A medida que la demanda por terrenos en Nantucket continúa en aumento, es probable que esta oferta de vivienda gratuita atraiga a muchos interesados en el futuro. Esta situación refleja no solo las dinámicas del mercado inmobiliario en la isla, sino también la creatividad de sus residentes para adaptarse a las circunstancias actuales.



