Con motivo de la llegada de la Copa del Mundo 2026, la ciudad de Nueva York ha decidido implementar una innovadora iniciativa que convierte los alrededores de 50 escuelas públicas en canchas de fútbol y espacios de recreación comunitaria. Este programa, que lleva el nombre de “Soccer Streets” (Calles de fútbol), tiene como objetivo ofrecer actividades recreativas gratuitas para más de 30.000 niños, permitiendo que todos los estudiantes puedan experimentar la esencia del torneo, incluso aquellos que no tienen la posibilidad de asistir a los partidos en los estadios.

La implementación de este proyecto se enmarca dentro del programa municipal denominado Open Streets for Schools (Calles Abiertas para las Escuelas), y se llevará a cabo hasta el 26 de junio. Durante este período, se realizarán diversas actividades oficiales en los cinco boroughs de la ciudad, buscando generar un impacto significativo y positivo en las comunidades locales. La cadena informativa ABC7NY ha destacado la importancia de esta iniciativa en la promoción del deporte y la cohesión social.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha expresado su compromiso con la inclusión y la celebración del fútbol en todos los rincones de la ciudad. “Nuestro objetivo es acercar la celebración del fútbol a todos los barrios, cerrando calles al tráfico para permitir que los estudiantes jueguen, pinten banderas y participen en diversas actividades relacionadas con el evento deportivo”, comentó Mamdani. Esta visión refleja un esfuerzo por democratizar el acceso al deporte y fomentar el sentido de comunidad entre los jóvenes neoyorquinos.

Las escuelas que deseen participar en este programa pueden hacerlo contactando a la organización no gubernamental Street Lab, que trabaja en conjunto con la empresa alimentaria Chobani. Esta colaboración permite que los eventos sean accesibles y gratuitos para todos los niños que quieran participar. Las “Soccer Streets” han surgido como una respuesta a la necesidad de acercar el fútbol y la Copa del Mundo a aquellos niños y familias que no pueden afrontar los altos costos de las entradas y el transporte a los partidos, asegurando que todos tengan la oportunidad de vivir la experiencia mundialista.

En cada una de las 50 escuelas que forman parte del programa, se cierran temporalmente las calles aledañas para habilitar espacios donde se llevan a cabo partidos entre estudiantes, talleres de habilidades futbolísticas, pintura de banderas y celebraciones comunitarias. Las actividades se desarrollan durante el horario escolar, en el recreo o después de clases, dependiendo de la decisión de cada establecimiento educativo. Según el canal local News12 Bronx, la ciudad instala canchas móviles en la calle, transformando estos espacios en lugares seguros para que los niños puedan jugar, entrenar y alentar a sus compañeros.

Este programa se apoya en la infraestructura del Open Streets for Schools, una política que permite a las escuelas solicitar el cierre de calles para llevar a cabo actividades al aire libre. Esto resulta particularmente beneficioso en áreas donde muchas escuelas no cuentan con gimnasios propios, brindando a los estudiantes la oportunidad de practicar deportes y socializar en un entorno controlado y seguro. Más de 30.000 estudiantes de los cinco boroughs están participando de las Soccer Streets, según estimaciones de la ciudad, lo que evidencia el alcance y la relevancia de esta iniciativa.

Por último, Hamdi Ulukaya, CEO de Chobani, ha destacado el impacto positivo que genera esta actividad en la vida de los niños: “Esto permite a los chicos jugar en las calles de forma segura y sentirse parte del Mundial”. Los padres y estudiantes han expresado su entusiasmo por poder compartir estas actividades con amigos y docentes, resaltando la importancia de fomentar un sentido de comunidad y diversión en un entorno educativo. Así, la ciudad de Nueva York se convierte en un ejemplo de cómo el deporte puede ser un vehículo de inclusión y celebración, llevando el fútbol a todos los rincones de la comunidad.