Un nuevo enfoque innovador podría dar una segunda oportunidad a miles de minas de carbón desactivadas en Estados Unidos, transformándolas en enormes depósitos subterráneos para el almacenamiento de energía renovable. Investigadores del Oak Ridge National Laboratory han desarrollado herramientas avanzadas de modelado que permiten convertir estos antiguos sitios mineros en instalaciones de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo, comúnmente conocidas como "baterías de agua".
El sistema de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo (PSH) opera de manera similar a una gran batería. Durante períodos de alta producción de energía, como en días soleados o ventosos, se utiliza la electricidad excedente para bombear agua desde un depósito en la parte baja hacia otro en una elevación mayor. Cuando la demanda de electricidad se incrementa, se libera el agua, que al descender impulsa turbinas generadoras de electricidad.
Con más del 90% del almacenamiento de energía a gran escala en Estados Unidos basado en este sistema, su expansión ha estado restringida por la necesidad de contar con elevaciones significativas. Sin embargo, la investigación del ORNL facilita el uso de las minas abandonadas como depósitos inferiores, permitiendo que esta tecnología se implemente en áreas planas donde anteriormente no era viable. Esto no solo amplía las posibilidades de almacenamiento energético, sino que también permite reducir costos y revitalizar comunidades afectadas por el cierre de estas actividades mineras.



