Más de 2.000 personas migrantes regresaron a los asentamientos ubicados en las playas ceutíes de Trampolín y Benítez luego de que se completara la capacidad del dispositivo provisional de acogida instalado en el puerto de la ciudad. El operativo de traslado se realizó este viernes y dejó a cientos de personas fuera del recurso habilitado.
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda suspendió las tareas de limpieza y desinfección previstas para las playas. La Ciudad decidió no ordenar el aseo de los asentamientos mientras permanezcan allí miles de personas, por lo que las intervenciones previstas quedaron paralizadas.
Antes del traslado, se estimaba que más de 4.000 personas en situación irregular vivían en las chabolas instaladas en las playas. De ese total, solo 1.700 pudieron ser alojadas en el campamento del Muelle de Poniente. La primera etapa del operativo estuvo marcada por momentos de tensión, aunque el acceso al dispositivo se desarrolló luego de manera ordenada, con un embolsamiento establecido lejos del lugar de acogida.
El ingreso a las instalaciones ubicadas junto al puerto se produjo aproximadamente entre las 9.30 y las 12.00. Al mediodía, quienes permanecían detrás del cordón policial dispuesto junto al polígono industrial que conduce al puerto comenzaron a retirarse al no poder acceder al campamento. El cerco había sido instalado para organizar el traslado.
En los asentamientos de Benítez, algunas de las personas que regresaron comenzaron a revisar las chabolas que habían quedado vacías después de que sus ocupantes fueran admitidos en el recurso provisional de acogida.



