Ceuta volvió a vivir este viernes una jornada de tensión durante el traslado de migrantes que permanecían en condiciones precarias en las playas hacia un campamento temporal instalado en el puerto del enclave español, ubicado en el norte de África. El operativo generó escenas de corridas y aglomeraciones entre quienes buscaban acceder a una de las 1700 plazas disponibles en el recinto.
Durante el procedimiento, la policía antidisturbios disparó balas de goma al aire y utilizó porras contra varias personas, según las imágenes difundidas durante la jornada. La intervención provocó nuevas críticas de sectores de la derecha contra el gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez, en medio de la situación migratoria que atraviesa el pequeño territorio español.
Las autoridades calculan que unas 10.000 personas permanecen actualmente en Ceuta. A finales de julio, más de 72.000 migrantes cruzaron la frontera desde Marruecos en una llegada sin precedentes, aunque la mayoría abandonó posteriormente el enclave. El ministro de Transformación Digital, Óscar López, defendió el traslado y sostuvo que realojar a quienes duermen en la calle o en la playa permitirá identificarlos y agilizar sus trámites.



