La empresa danesa Maersk ha decidido suspender de manera inmediata el transporte marítimo hacia y desde varios países del Oriente Próximo. Esta restricción afecta a los envíos de carga refrigerada, peligrosa y especial, y abarca naciones como Emiratos Árabes Unidos, Omán, Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin y Arabia Saudí. La compañía ha aclarado que solo los productos esenciales, como alimentos y suministros médicos, podrán ser gestionados bajo condiciones específicas.

El comunicado de la empresa señala que esta medida se aplica de forma inmediata, lo que implica cambios significativos en la logística del transporte marítimo en la región del golfo Pérsico. La suspensión incluye la detención de nuevas reservas con destino o salida de Emiratos Árabes Unidos, Omán (excepto el puerto de Salalá), Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin y los puertos saudíes de Dammam y Jubail. Adicionalmente, se ha extendido a la carga refrigerada y peligrosa que involucra estos países.

En lo que respecta a Israel, Maersk ha decidido no aceptar cargas peligrosas hacia o desde este país, aunque los envíos estándar continúan con normalidad. La naviera también confirmó que las rutas hacia Jordania y Líbano siguen operando sin inconvenientes. Para las reservas ya confirmadas, la empresa solicita a los clientes que se comuniquen con sus representantes locales para encontrar soluciones alternativas, mientras que los envíos en tránsito están siendo redirigidos y almacenados temporalmente hasta que se restablezca la normalidad en la operación.