El próximo viernes, el rey Felipe VI y la reina Letizia de España serán recibidos en audiencia por el papa León XIV en el Vaticano. Esta visita, que tiene lugar antes de la esperada llegada del pontífice a España en junio, responde a una invitación oficial realizada tanto por el monarca español como por la Conferencia Episcopal. La llegada de los Reyes a Roma está programada para este jueves, y la audiencia se llevará a cabo en la biblioteca privada del papa, marcando así la segunda vez que se encuentran desde el inicio del pontificado de León XIV.
La primera vez que los Reyes de España se encontraron con León XIV fue el 18 de mayo del año pasado, en una ceremonia solemne en la basílica de San Pedro, justo después de la inauguración de su papado. Durante ese encuentro, los Reyes expresaron su deseo de que el papa pudiera visitar su país en un futuro cercano, lo que ahora se materializa con la visita confirmada del pontífice a España del 6 al 12 de junio. Este será un acontecimiento importante, ya que se trata de la primera visita papal a España en 15 años, desde la de Benedicto XVI en 2011, y será también el primer viaje de un papa durante el reinado de Felipe VI.
La última vez que los Reyes tuvieron una audiencia en el Vaticano fue en junio de 2014, cuando fueron recibidos por el papa Francisco. En esa ocasión, el viaje marcó el inicio de su mandato como monarcas, y previamente, en 2013, los entonces príncipes de Asturias asistieron a la misa de inicio del pontificado de Francisco. Además, en 2025, los Reyes fueron parte de un evento significativo al despedir al papa Francisco en un emotivo funeral en la Plaza de San Pedro, lo que evidencia la cercanía de la monarquía española con la Iglesia Católica a lo largo de los años.
Durante la audiencia, la reina Letizia tendrá la oportunidad de vestir de blanco, una tradición que se reserva para las reinas de países católicos. Este privilegio simboliza el agradecimiento hacia las casas reales que han mantenido su lealtad a la Iglesia a lo largo de la historia, en contraste con otras naciones que adoptaron iglesias protestantes. Normalmente, las mujeres que asisten a audiencias papales deben llevar vestimenta negra, lo que hace que esta excepción sea aún más significativa.
Una parte central de la visita será la toma de posesión del rey Felipe VI como protocanónigo de Santa María la Mayor en Roma, un cargo que tiene una profunda tradición en la monarquía española. Esta basílica es una de las cuatro basílicas papales y tiene un vínculo histórico con la monarquía de España que se remonta a los Reyes Católicos, quienes donaron oro de América para su decoración. En 1603, Felipe III estableció la protección real sobre la basílica, y en 1647, el papa Inocencio X instituyó la Obra Pía de Santa María la Mayor, un acuerdo que refuerza este vínculo.
La importancia de esta visita no solo radica en los lazos históricos entre la monarquía española y la Iglesia, sino también en el simbolismo que representa para ambos. La audiencia con el papa y la posterior toma de posesión del rey como protocanónigo subrayan la relevancia de la religión en la vida pública española y el papel que la monarquía ha jugado a lo largo de los siglos en la promoción y el sostenimiento de la fe católica en el país. Esta visita se presenta, por lo tanto, como un evento que no solo reafirma la relación entre España y la Santa Sede, sino que también resalta la continuidad de tradiciones que han definido la historia y la identidad del pueblo español.



