La campaña agrícola correspondiente a 2025/26 avanza con una producción notable, lo que ya se manifiesta en los puertos argentinos. Durante este año, las terminales del país han recibido un volumen sin precedentes de granos, impulsado por la pronta cosecha y un aumento en la oferta agrícola en comparación con campañas anteriores.

De acuerdo a un análisis del mercado de granos realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario, hasta la fecha se han descargado 16,8 millones de toneladas de granos en los puertos argentinos, de los cuales el 67% se destina al complejo portuario del Gran Rosario. Este nodo es crucial para las exportaciones agroindustriales del país, lo que subraya la importancia de la infraestructura logística en esta campaña.

El volumen proyectado para este ciclo agrícola se estima en 158 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento del 14% respecto al periodo anterior. Ante esta situación, la capacidad operativa del sistema logístico se vuelve esencial para evitar congestiones durante la campaña. La coordinación entre el transporte terrestre, las terminales portuarias y la planificación de embarques es vital, especialmente en los accesos al Gran Rosario, donde se concentra la mayor parte de las exportaciones.

El avance de la cosecha, que ya ha completado la recolección de trigo y presenta un 42% de girasol y un 9% de maíz recolectado, también contribuye al incremento del movimiento hacia las terminales. Sin embargo, este incremento en la actividad también plantea desafíos para la red logística y el transporte terrestre, que deben adaptarse a la creciente demanda.

Por otro lado, el alto volumen de granos disponible comienza a impactar en la dinámica comercial, llevando a que el precio del maíz en el mercado físico alcance mínimos históricos en ocho años. Además, el encarecimiento del transporte marítimo, provocado por tensiones geopolíticas y dificultades en el Estrecho de Ormuz, ha elevado los costos de flete internacional entre un 40% y un 50%, afectando la competitividad de las exportaciones argentinas. Este aumento en los costos de transporte podría limitar la transferencia de precios internacionales al mercado local, debilitando las primas de exportación y compitiendo con la oferta interna.