La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) se encuentra en estado de alerta debido a la inminente interrupción de sus servicios. Esta situación se debe a una crisis generada por la disminución de su planta de trabajadores y la afectación de sus recursos financieros, como consecuencia de la reciente aprobación de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.

Desde la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (APOPS) han expresado su preocupación por el régimen de retiros voluntarios que se está implementando en ANSES. Según su análisis, esta medida forma parte de un plan más amplio que busca reducir el número de empleados y debilitar la capacidad operativa del organismo, lo que podría tener repercusiones negativas en la atención a los jubilados y en la gestión de sus fondos.

La resolución 68/2026 establece el llamado Plan de Retiros de Voluntad Recíproca (RVR), que permite a los empleados acordar la finalización de su relación laboral de forma consensuada. Además, se ha creado un Fondo de Asistencia Laboral que financiará despidos en empresas, utilizando recursos provenientes de la seguridad social. Esta reforma, que prevé una reducción de hasta el 3% en las contribuciones patronales al SIPA, podría resultar en una pérdida de hasta 4.700 millones de dólares anuales para la Seguridad Social, lo que afectará directamente a los fondos destinados a jubilaciones.