Un reciente análisis del Instituto para el Futuro de la Educación del Tec de Monterrey destaca un dato preocupante: si la tendencia actual se mantiene, la igualdad de género a nivel global no se alcanzará hasta el año 2149. Karina Fuerte, autora del informe, se basa en el Global Gender Gap Report 2025 del Foro Económico Mundial, subrayando que, a pesar de los progresos, la brecha entre géneros sigue siendo significativa.

Según el informe, la reducción de la brecha de género ha llegado al 68,8%, pero aún se prevé que se necesitarán 123 años más para lograr la paridad completa. Este dato revela que, aunque se han logrado mejoras en ciertos indicadores, no se traducen necesariamente en cambios visibles en la vida cotidiana de las personas. La proyección es precisa y nos enfrenta con una realidad que, lejos de ser abstracta, se siente como un futuro distante.

Además, el texto de Fuerte enfatiza que la desigualdad de género no solo se manifiesta en el ámbito laboral o en la diferencia de salarios. También se refleja en aspectos fundamentales como los derechos legales y la protección. De acuerdo con ONU Mujeres, las mujeres y niñas en promedio disfrutan solo del 64% de los derechos que poseen los hombres. Las definiciones legales sobre violación y el matrimonio infantil en muchos países aún carecen de un enfoque que contemple el consentimiento, lo que revela la necesidad de un cambio estructural más profundo en las sociedades.

Cada 8 de marzo surge la oportunidad de reflexionar sobre estos temas. Aunque algunos datos muestran un ligero avance, como la reducción de 131 a 123 años en la proyección de igualdad, esta mejora no debe ser motivo de complacencia. La fecha de 2149, lejos de ser simbólica, representa una realidad incómoda que debe impulsarnos a seguir luchando por la equidad de género en todos los ámbitos.