En mayo de 2026, el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) reportó un incremento del 6,3% en comparación con el mes anterior. Sin embargo, este crecimiento se inscribe dentro de un patrón errático que ha sido caracterizado como "modo serrucho", donde las alzas en la actividad se ven seguidas de caídas en meses sucesivos. A pesar de este repunte, el acumulado de los primeros cinco meses del año muestra un aumento del 2,5% en comparación con el mismo período de 2025, lo que sugiere que, aunque hay señales positivas, la recuperación del sector aún no se encuentra consolidada, como lo indica el último informe del INDEC.

Los datos desglosados del consumo en la construcción revelan variaciones significativas en varios insumos clave. Por ejemplo, se observó un notable incremento del 23,6% en el consumo de pinturas para construcción, así como un aumento del 18,3% en otros insumos como grifería, tubos de acero sin costura y vidrio. Otros materiales también mostraron buenos resultados, con subas del 11,1% en mosaicos, del 10,1% en hormigón elaborado y del 9,6% en hierro redondo y aceros. Estos números indican una demanda activa en ciertos sectores, a pesar de la inestabilidad generalizada.

Sin embargo, no todos los segmentos de la construcción están en ascenso. Se reportaron caídas significativas en productos tales como pisos y revestimientos cerámicos, que descendieron un 19,6%, y en asfalto, que tuvo un descenso del 8,2%. Además, los ladrillos huecos y las placas de yeso también experimentaron caídas del 8,0% y 7,8%, respectivamente. Esta disparidad en las cifras refleja un panorama mixto, donde algunos insumos están en auge mientras que otros enfrentan una contracción preocupante.

Un aspecto relevante que complementa la información del ISAC es el estado del empleo en el sector de la construcción. En abril de 2026, el número de puestos de trabajo registrados en la construcción privada mostró un incremento del 1,2% en relación al mismo mes del año anterior. Este leve aumento sugiere que, a pesar de las fluctuaciones en la actividad, el sector está generando algunos puestos de trabajo nuevos, lo que podría ser un indicio de una recuperación gradual.

El acumulado de empleo desde enero hasta abril de 2026 también presenta un crecimiento del 1,2% respecto al mismo período del año anterior. Este hecho es significativo, ya que el empleo es un indicador clave para medir la salud de la economía en general y del sector de la construcción en particular. Si bien estos números son alentadores, es fundamental analizar si este crecimiento en el empleo se mantendrá en el futuro cercano, dado el contexto económico incierto.

En conclusión, la actividad de la construcción en Argentina sigue en un complicado estado de recuperación. Si bien mayo mostró un crecimiento del 4,1% interanual y se registraron aumentos en ciertos insumos, la fluctuación continua y las caídas en otros sectores plantean serias interrogantes sobre la estabilidad del mercado. Las autoridades y los actores del sector deberán prestar atención a estas dinámicas para poder fomentar un crecimiento sostenido y evitar que la construcción siga siendo víctima de este "modo serrucho".