La Confederación General del Trabajo (CGT) ha organizado una marcha significativa para conmemorar el Día del Trabajador, prevista para este 30 de abril en la emblemática Plaza de Mayo. A partir del mediodía, se espera la llegada de miles de manifestantes que ingresarán al centro de Buenos Aires a través de diversas calles, en el marco de un amplio operativo de seguridad que incluirá cortes de tránsito y controles estrictos.

Desde las 11 de la mañana, las principales avenidas del microcentro porteño experimentarán alteraciones en su circulación habitual debido a la llegada de columnas sindicales y organizaciones sociales que se dirigen hacia Plaza de Mayo. El acto central de la jornada comenzará a las 15 horas, donde se leerá un documento que incluirá críticas a las políticas implementadas por el actual gobierno de Javier Milei, en un contexto de creciente descontento social.

Las arterias más afectadas por esta movilización incluirán Avenida de Mayo, Bernardo de Yrigoyen, Entre Ríos, Callao, Luis Sáenz Peña, y otras vías clave como la Avenida 9 de Julio y Diagonal Norte. Este despliegue provocará un impacto considerable en el tránsito, y las autoridades han confirmado que se implementarán cortes de manera dinámica a partir de la 1 de la tarde, conforme avancen las columnas de manifestantes.

Entre los gremios y movimientos sociales que han confirmado su participación se encuentran la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el sindicato de Camioneros, y la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), entre otros. Esta amplia participación refleja el descontento que persiste en diversos sectores laborales, que se unifican bajo la consigna de “trabajo digno, con derechos, salario justo y sin ajuste a los trabajadores”.

Las concentraciones comenzarán en diferentes puntos estratégicos del centro, como en Bernardo de Yrigoyen y Avenida de Mayo para la UTEP, en 9 de Julio y Belgrano para Camioneros, y en la sede de UOCRA en Avenida Belgrano 1870. Además, se espera la presencia de UPCN en Diagonal Sur y Alsina, y de Obras Sanitarias en Defensa e Hipólito Yrigoyen, lo que subraya la diversidad de sectores que apoyan la marcha.

El operativo de seguridad desplegado por el Gobierno incluirá vallados en Plaza de Mayo, controles en los accesos a la Ciudad, y la movilización de aproximadamente 1.000 efectivos de seguridad. La Policía de la Ciudad se encargará de monitorear el avance de las columnas, mientras que las fuerzas federales se mantendrán detrás del perímetro de la Casa Rosada, buscando evitar cualquier tipo de confrontación directa con los manifestantes.

Desde el Ministerio de Seguridad se ha enfatizado que el objetivo es aplicar un protocolo antipiquetes sin aumentar la tensión con los asistentes a la marcha. Este enfoque busca, además, contener la protesta dentro de los límites establecidos, protegiendo así tanto a los edificios públicos como a los manifestantes, en un día que promete ser clave para la visibilización de las demandas laborales en el país.