Desde pequeña, Lorna Evans se sentaba en el patio de su casa en Lanús, fascinada por el cielo estrellado y la Luna. Sin saberlo, esos momentos de conexión con el cosmos la llevaron a tomar una decisión crucial en su vida: "¡Quiero ser astronauta!", le confesó a su padre, un médico de terapia intensiva que siempre la alentó a seguir sus sueños. Con el tiempo, Lorna se propuso convertirse en la primera astronauta argentina, consciente de que la NASA no contaba con representantes de su país en el espacio.

Hoy, a sus 37 años, Lorna se presenta como candidata a astronauta análoga en la NASA. Su trayectoria la ha llevado a ser investigadora externa en dos importantes proyectos de la agencia espacial: uno se centra en el comportamiento del dióxido de carbono en la Estación Espacial Internacional y su impacto en los astronautas, mientras que el otro investiga la nutrición en el espacio, con un enfoque en dietas basadas en plantas para mejorar la salud de los tripulantes en misiones prolongadas.

Con la mirada puesta en el futuro, Lorna sueña con participar en la misión Artemis, el ambicioso programa de la NASA que busca regresar a los astronautas a la Luna por primera vez desde 1972 y establecer una presencia humana sostenible en el satélite. A pesar de provenir de una familia de clase media-baja, donde el esfuerzo y la educación eran los pilares fundamentales, Lorna nunca se rindió en su búsqueda. "No somos una familia adinerada; trabajé arduamente para financiar mis estudios de medicina y mis horas de vuelo", comparte. Su amor por la aviación y el espacio la ha llevado a dar pasos firmes hacia su meta.

Lorna, que se formó en Medicina en la UBA y se convirtió en piloto de vuelos privados, expresa que su pasión por volar siempre fue una forma de acercarse a sus anhelos espaciales. "Ser piloto me ofrecía la oportunidad de estar más cerca del cielo. Nunca abandoné mi sueño de ser astronauta, y al enterarme de los requisitos, comprendí que tener horas de vuelo contadas era un valor agregado para mí", concluye, reafirmando su compromiso con un futuro en el espacio.