Una perra fue encontrada sola dentro de un departamento de Syracuse, en el estado de Nueva York, después de que el dueño de la propiedad la dejara allí y se marchara. El animal estaba en malas condiciones y, según estimaron los rescatistas, tenía alrededor de un año. Pesaba apenas siete kilos, presentaba una marcada deshidratación y tenía las uñas demasiado largas.
Quienes la retiraron del lugar enviaron fotografías a Friends Forever Animal Rescue, el refugio que se encargaría de su recuperación. Al recibir las imágenes, los integrantes de la organización quedaron sorprendidos por una característica inusual: la perra tenía todo el pelaje de un amarillo brillante e intenso.
En un primer momento, los rescatistas pensaron que podía tratarse de manchas de orina, algo que puede ocurrir cuando los perros viven en condiciones insalubres. Sin embargo, descartaron esa posibilidad cuando el animal llegó al refugio: el color no tenía olor y no desapareció después del baño.
“Nos quedamos impactados y atónitos. A veces vemos manchas amarillas por orina cuando los perros viven en condiciones insalubres, pero este amarillo era extremo. Tras su llegada, nos dimos cuenta de que no era orina; no olía mal. La bañamos inmediatamente y ¡la mancha no se quitó! ¡Ni siquiera se atenuó!”, explicó Friends Forever Animal Rescue en una publicación de Facebook.
Ante la persistencia de la coloración, el equipo consideró distintas posibilidades, como que el animal hubiera estado en contacto con un marcador fluorescente, tinta o algún condimento. Más allá del origen de la mancha, los rescatistas se concentraron en asistir a la perra, que necesitaba atención luego de haber permanecido sola y sin cuidados básicos dentro de la vivienda.



