El clan L'Abbate, implicado en lo que se considera la mayor estafa inmobiliaria de la historia argentina, se prepara para enfrentar un juicio. La jueza Paula González aprobó recientemente el pedido de elevación a juicio solicitado por la fiscal Mónica Cuñarro, en el que se señala al empresario Vito L'Abbate, junto a sus hijos Emanuel, Juan Ignacio y Santiago, así como a su colaborador Patricio Gastón Flores. Estos individuos forman parte del esquema inmobiliario Induplack, que se dedicó al desarrollo de 17 proyectos de construcción en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los acusados, actualmente detenidos en penitenciarías federales desde 2020, deberán presentarse ante el Tribunal Oral N°26 en una fecha aún por determinar. El fiscal Guillermo Morosi respaldará las acusaciones de Cuñarro, quien sostiene que los imputados formaron una asociación ilícita que perjudicó a más de 400 personas en al menos 441 ocasiones de estafa, con un perjuicio colectivo estimado en 50 millones de dólares. En 2025, se dictó un embargo colectivo de 36 millones de dólares sobre los L'Abbate y Flores.

La fiscal Cuñarro argumentó que los imputados llevaron a cabo un "plan criminal" destinado a defraudar a numerosas personas, dejando a los vecinos afectados por problemas como el desbordamiento de aguas servidas y el riesgo de derrumbe en las construcciones. Además, la acusación contempla la indagatoria de siete nuevos sospechosos, entre ellos otros empresarios de la construcción, quienes están vinculados a las sociedades del clan L'Abbate. Los denunciantes relatan que pagaron por sus departamentos, pero nunca los recibieron, lo que ha generado protestas y reclamos en la vía pública. Las investigaciones revelan que desde 2008, los acusados han estado involucrados en numerosas sociedades con significativas deudas hacia el Estado, lo que sugiere un intento sistemático de ocultar los fondos obtenidos a través de maniobras fraudulentas.