La desaparición de dos crías de yaguareté en Misiones ha desencadenado una investigación judicial que pone en el centro de la escena las circunstancias de su reubicación junto a su madre, la yaguareté Pará, en el Parque Provincial Esmeralda. La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (UFIMA) ha tomado el caso, que ahora se tramita en el Juzgado Federal de Eldorado, bajo la dirección del juez Miguel Ángel Guerrero. Esta situación ha generado un clima de incertidumbre sobre el paradero de estos animales, que se encuentran en peligro crítico de extinción.
A casi seis meses de la operación de traslado, las autoridades aún no han podido confirmar el estado de Pará, la madre de las crías. El último registro del collar satelital que se utilizaba para monitorear sus movimientos fue en enero de este año, lo que ha suscitado dudas sobre su funcionamiento. Justo un día antes de perderse la señal, se capturó una imagen de Pará sola a través de una cámara trampa, lo que incrementa las preocupaciones sobre su bienestar y el de sus cachorros.
En cuanto a las crías, la situación es aún más alarmante dado que, por su corta edad, no contaban con dispositivos de seguimiento. El último avistamiento registrado en cámaras trampa fue el 24 de octubre de 2025, en el mismo lugar donde fueron liberadas una semana antes. Esto ha llevado a la Justicia a cuestionar si se respetaron los protocolos adecuados durante el traslado y el monitoreo posterior de estos ejemplares, que son considerados Monumentos Naturales Nacionales, lo que implica una responsabilidad especial por parte de las autoridades.
Ramiro González, titular de la UFIMA, ha subrayado la importancia de esclarecer si hubo negligencias o falta de cumplimiento de los estándares técnicos exigidos para la protección de una especie tan vulnerable. La intervención de la Justicia es clave en este contexto, ya que se busca determinar si se realizaron todas las acciones necesarias para garantizar la seguridad y conservación de los yaguaretés durante el operativo de reubicación.
Ante la consulta de diversos medios, el Ministerio de Ecología de Misiones, encabezado por Martín Recaman, no ha brindado información adicional sobre el caso. Sin embargo, desde el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), su director, Emanuel Grassi, confirmó que la documentación técnica relacionada con la reubicación, que incluye informes de expertos y material de respaldo, ha sido entregada a la Justicia. Este gesto indica que los organismos involucrados están dispuestos a colaborar en la investigación.
Por otro lado, Agustín Paviolo, biólogo e investigador del CONICET, ha expresado su prudencia al referirse al caso, considerando que cualquier información adicional podría interferir en el proceso judicial en curso. Este tipo de operaciones de traslado de especies en peligro requiere una planificación meticulosa y un seguimiento riguroso para asegurar el éxito de la reinserción en su hábitat natural.
La causa se originó en el Juzgado Federal de Posadas, pero fue trasladada a Eldorado tras determinarse que era el juzgado competente en función del territorio donde se verificó la última presencia de Pará. Esta decisión judicial refleja la complejidad del caso y la necesidad de una investigación exhaustiva que permita esclarecer los hechos y, en última instancia, proteger a esta emblemática especie. La comunidad y los defensores del medio ambiente están a la espera de respuestas sobre el destino de estos animales, al tiempo que se reitera la importancia de adoptar medidas efectivas para preservar la fauna autóctona del país.



