El sábado 7 de marzo, Mendoza fue azotada por intensas tormentas que provocaron severas inundaciones, cortes de rutas y derrumbes en distintas áreas de la provincia. Según reportes de Gendarmería Nacional, las precipitaciones forzaron el cierre de la Ruta Nacional 7, dejando a varias personas aisladas en las localidades de Uspallata y Luján de Cuyo. Esta situación generó un operativo de rescate que involucró a la Dirección Nacional de Vialidad, la Policía de Mendoza y equipos de Defensa Civil.
El colapso de la Ruta 7, crucial para acceder a la montaña, complicó tanto el tráfico hacia la capital provincial como el ascenso desde Potrerillos. Aproximadamente 30 personas quedaron varadas en diversos puntos a causa de deslizamientos y el colapso vial. En algunas áreas, la acumulación de sedimentos superó los 500 metros, lo que retrasó la reapertura de la vía y requirió la llegada de maquinaria adicional para la limpieza.
El departamento de Godoy Cruz fue el más afectado en el área metropolitana, con al menos 61 emergencias registradas entre la tarde y la noche. Las autoridades informaron sobre 14 viviendas inundadas, caídas de techos y árboles, así como derrumbes que complicaron el tránsito y provocaron cortes de servicios eléctricos. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla para la provincia, pronosticando tormentas fuertes y posibles ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora, recomendando a la población mantenerse alerta y tomar precauciones.



