La Asociación Nacional de Empresas Formadoras en Logística, Transporte y Seguridad Vial, conocida como Formaster, ha solicitado de manera urgente una rectificación por parte del director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro. Esta demanda surge tras las declaraciones críticas formuladas en días recientes hacia las autoescuelas, lo que ha generado un fuerte descontento en el sector. Formaster sostiene que estas afirmaciones no solo son infundadas, sino que también contribuyen a agravar la tensión existente entre la administración y las entidades formadoras que deberían estar apoyadas por el organismo.
La controversia comenzó el martes, cuando la DGT presentó los resultados iniciales del Plan de Refuerzo Operativo de Exámenes (PRO). En este informe, se destacó que la cantidad de alumnos que se habían presentado a las pruebas de conducción no alcanzó el 10% de lo que la DGT calificó como la "mal llamada lista de espera". En Navarra, por ejemplo, solo 275 candidatos se presentaron a la evaluación práctica de un total de más de 6.000 que, según las autoescuelas, estaban listos para el examen. En Lleida, la situación fue aún más alarmante, con apenas 312 estudiantes presentándose de un total de 5.000 que teóricamente ya habían completado su formación.
Formaster considera que las afirmaciones hechas por la DGT no solo carecen de fundamento, sino que también perpetúan una división perjudicial entre la administración y el sector educativo. En lugar de ofrecer soluciones constructivas para mejorar la situación, las críticas han sido vistas como un ataque directo a las autoescuelas. Esta dinámica, según la asociación, es inaceptable y refleja una falta de autocrítica por parte de la administración, que debería estar buscando maneras de colaborar con el sector para resolver los problemas existentes.
La asociación ha instado a la DGT a abrir un canal de diálogo genuino con las autoescuelas, con el objetivo de establecer un marco que permita encontrar soluciones efectivas y sostenibles. Formaster califica de "inadmisible" la actitud de la DGT, subrayando que los ciudadanos que buscan obtener su licencia de conducir no deberían ser utilizados como un recurso en el marco de una disputa entre la administración y las autoescuelas. Este tipo de conflictos no solo afecta a los trabajadores del sector, sino que también impacta en los aspirantes a conductores, que se ven atrapados en una situación que debería ser atendida por la DGT.
Además, la asociación ha planteado la posibilidad de pedir la dimisión de Pere Navarro si no se produce una rectificación pública de sus declaraciones. Formaster considera que la situación actual requiere una respuesta contundente y que el liderazgo de la DGT debe ser responsable y receptivo a las necesidades del sector. La rectificación solicitada no es solo un acto simbólico, sino un paso necesario para restaurar la confianza entre las autoescuelas y la administración.
En este contexto, el debate sobre la gestión de las autoescuelas y la Administración se vuelve cada vez más relevante. La falta de coordinación y diálogo ha llevado a un estancamiento en la formación de nuevos conductores, lo que puede tener un impacto negativo en la seguridad vial. La colaboración entre las entidades formadoras y la DGT es fundamental para garantizar que el proceso de obtención de licencias de conducir sea eficiente y esté alineado con las necesidades del mercado laboral y de la sociedad en su conjunto.



