La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) de Argentina ha emitido una alerta a nivel nacional tras el robo de una cápsula radiactiva en la ciudad de Rosario. Este incidente ha generado preocupación debido a la naturaleza del material involucrado, un compuesto de cesio-137, que se utiliza para calibrar equipos de medicina nuclear. La cápsula fue encontrada en una mesada sin la debida seguridad, lo que ha llevado a un análisis exhaustivo sobre las circunstancias que rodean este hecho.

La denuncia se presentó el martes por la tarde, cuando se constató la ausencia de una fuente de calibración que se encontraba resguardada en un recipiente cilíndrico, diseñado para contener la radioactividad de manera segura. Este contenedor, fabricado en plomo y con un grosor de entre dos y tres centímetros, tenía dimensiones de 12 cm de altura y 10 cm de ancho. La falta de medidas de seguridad adecuadas, como una cerradura, ha suscitado serias interrogantes sobre los protocolos de manejo de materiales radiactivos en el laboratorio donde se registró el robo.

Según información brindada por fuentes policiales, el acceso al laboratorio estaba restringido a un grupo selecto de seis personas: dos médicos y cuatro técnicos radiólogos en medicina nuclear. Estos últimos son los que habitualmente manipulan el material radiactivo, mientras que los médicos solo ingresan en circunstancias excepcionales para elaborar informes. Sin embargo, la policía ha indicado que no se ha podido determinar quién de los técnicos fue el último en utilizar la cápsula, lo que complica aún más la investigación.

El último uso de la fuente de calibración se registró el 12 de junio de 2026, y la cápsula había sido adquirida por el instituto en 2007. La denuncia a la ARN se realizó de inmediato, activando un protocolo nacional que involucra a diversas instituciones encargadas de la seguridad radiológica. Este procedimiento es fundamental para garantizar la adecuada gestión de materiales radiactivos y la protección de la salud pública.

Es importante destacar que, aunque el riesgo radiológico es considerado bajo, la ARN ha alertado a la población sobre la peligrosidad de manipular la cápsula. Cualquier persona que se tope con el objeto debe abstenerse de tocarlo y comunicarse con las autoridades pertinentes a través de los canales oficiales. Este tipo de advertencias son cruciales para prevenir accidentes y garantizar que el material no sea utilizado de manera indebida.

En medio de este incidente, Argentina ha dado un paso significativo en su estrategia de posicionamiento en el mercado nuclear internacional. La nación ha realizado una comercialización de componentes desarrollados localmente para reactores nucleares tipo CANDU, que son utilizados en centrales como Embalse, en Córdoba. Esta operación, llevada a cabo con Candu Energy Inc., refleja el crecimiento y desarrollo de la industria nuclear en el país, aunque también subraya la necesidad de reforzar la seguridad en el manejo de materiales sensibles como el cesio-137.

El robo de esta cápsula radiactiva no solo plantea desafíos inmediatos en términos de seguridad pública, sino que también pone de relieve la importancia de revisar y actualizar los protocolos de seguridad en laboratorios que manejan sustancias radiactivas. La ARN y las autoridades pertinentes deberán trabajar en conjunto para asegurar que incidentes como este no se repitan en el futuro, garantizando así la integridad de la salud pública y el manejo responsable de la tecnología nuclear en Argentina.