Una devastadora explosión tuvo lugar en un complejo de viviendas en Perito Moreno, Santa Cruz, dejando un saldo trágico de al menos tres fallecidos, entre los que se encontraba un bebé de apenas dos meses. Las autoridades provinciales han reportado que varios vecinos resultaron heridos, con algunos en condiciones críticas, lo que ha generado una ola de preocupación en la comunidad y un despliegue de recursos médicos para atender a los afectados.
El Ministerio de Salud y Ambiente de Santa Cruz ha informado que los heridos están recibiendo atención en distintos hospitales de la región. Según el parte médico, se les realiza un seguimiento interdisciplinario y su estado clínico es considerado estable, aunque la gravedad de sus lesiones requiere monitorización constante. Este incidente ha puesto de manifiesto la importancia de la infraestructura sanitaria en situaciones de emergencia, destacando la necesidad de un sistema de salud robusto y preparado para enfrentar crisis de este tipo.
Entre los pacientes internados, se encuentran cuatro menores en el Hospital Zonal de Caleta Olivia. Tres de ellos han sufrido quemaduras severas, con un 80% de su cuerpo afectado. R.C. (8 años), S.C. (12) y M.E. (11) están bajo cuidados intensivos, mientras que D.G. (10) ha sido ingresado con politraumatismos. La situación de uno de los menores es crítica, permaneciendo en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica, donde su evolución es monitoreada de cerca por un equipo médico especializado.
Por su parte, Daiana Estrada, de 38 años, fue trasladada al Hospital Distrital de Las Heras, donde se encuentra en terapia intensiva debido a quemaduras que cubren el 80% de su cuerpo. Su estado es considerado estable, pero requiere asistencia respiratoria mecánica. Este tipo de lesiones son extremadamente difíciles de tratar y exigen un enfoque multidisciplinario en su tratamiento, lo que incluye cuidados intensivos y una serie de procedimientos médicos para asegurar su recuperación.
El Hospital Distrital “Dr. Oscar H. Natale” de Perito Moreno ha atendido a otros heridos, algunos de los cuales ya han recibido el alta. Entre ellos se encuentran Francisco Schulz (20), Carlos Ramos (29), y otros que presentaron afecciones menores como disnea y contusiones leves. Sin embargo, la atención no se detiene aquí, ya que Soledad Gómez, de 30 años, continúa internada debido a traumatismos de diversas magnitudes. La atención continua y especializada es esencial para asegurar la mejor recuperación posible de todos los afectados.
Las víctimas fatales han sido identificadas como Franco Gómez (26), Jorge Valconte (30) y el pequeño Gael Morales, quien solo contaba con dos meses de vida. La conmoción en la comunidad es palpable, y las autoridades locales han expresado sus condolencias a las familias afectadas. Este suceso ha generado una reflexión sobre la seguridad en las instalaciones habitacionales y la importancia de realizar inspecciones regulares que puedan prevenir tragedias similares.
La subsecretaria de Protección Civil de Santa Cruz, Sandra Gordillo, ha informado que se está llevando a cabo un operativo de seguridad en el barrio San Antonio de Padua, donde ocurrió la explosión. A pesar de los esfuerzos, aún no se ha determinado la causa exacta del incidente, lo que ha llevado a un llamado a la comunidad para mantener la calma y esperar los resultados de la investigación. Este trágico evento ha servido para poner de relieve no solo la fragilidad de la vida, sino también la necesidad de una respuesta rápida y efectiva ante situaciones de crisis, donde la vida de muchas personas puede depender de ello.



