La ciudad de Nueva York ofrece múltiples opciones para disfrutar de la nieve durante los meses más fríos, y los pueblos cercanos son ideales para quienes buscan una escapada familiar. Estos lugares, rodeados de paisajes naturales impresionantes, permiten a los visitantes relajarse y conectar con la naturaleza mientras se deleitan con actividades invernales.
Uno de los destinos más encantadores es New Paltz, que atrae a quienes desean sumergirse en un entorno de montañas y bosques. Entre sus principales atracciones se encuentra el Mohonk Preserve, que cuenta con más de 177 kilómetros de senderos ideales para el senderismo. Además, los visitantes pueden explorar Historic Huguenot Street, un área que alberga edificaciones del siglo XVII, y el majestuoso Mohonk Mountain House, un castillo victoriano en medio de 16.000 hectáreas de naturaleza.
Otro lugar destacado es Hunter, en el condado de Greene, conocido por sus actividades al aire libre durante todo el año. En invierno, los aficionados al esquí y al snowboard pueden disfrutar de las pistas de Hunter Mountain, que atraen a turistas de todo el país. Las impresionantes Kaaterskill Falls y los senderos como Devil’s Path y Escarpment Trail son ideales para los amantes de la aventura. Por último, Lake Placid, famosa por haber sido sede de los Juegos Olímpicos de Invierno, ofrece una variedad de deportes de invierno y actividades recreativas durante todo el año, consolidándose como un destino imperdible para los amantes de la nieve y la naturaleza.



