La situación en la provincia de Chaco se ha tornado crítica debido a la crecida del río Bermejo, que ha forzado la evacuación de 33 familias en la localidad de Aguas Verdes. Este fenómeno natural ha desencadenado una serie de operativos de asistencia que se llevan a cabo en Fuerte Esperanza, donde las autoridades locales se encuentran en alerta desde hace más de una semana. La Comisaría de Comandancia Frías ha asumido un papel protagónico en la entrega de ayuda a los afectados, quienes enfrentan el desafío de la incomunicación debido a las inundaciones.

La intendenta Inés Ortega, junto al jefe de la Zona IV de Vialidad Provincial, ha enfatizado la urgencia de habilitar el tránsito sobre el puente del río Bermejito. Esta ruta es esencial para que los habitantes de numerosas comunidades en la ribera opuesta puedan acceder a Comandancia Frías y recibir la asistencia que requieren. La interrupción del acceso por las rutas rurales ha complicado aún más la situación, dado que más del 90% de los caminos en El Impenetrable son de tierra, lo que ha hecho imposible el uso de maquinaria pesada para restaurar la conectividad.

La intendenta Ortega ha informado sobre las medidas que se están implementando para enfrentar esta emergencia. "Estamos construyendo un terraplén de avance con camiones y excavadoras, y colaboramos con el Municipio, que también ha destinado personal y equipos para mitigar el impacto de esta situación", explicó. La necesidad de una respuesta rápida es crucial, especialmente considerando que la crecida del río Bermejo no es un evento que se repita cada año, sino que generalmente es consecuencia de un desborde que afecta a la región, como ha sucedido en años anteriores.

Las autoridades han indicado que, según sus estimaciones, el nivel del agua podría comenzar a descender en un plazo de cinco a seis días, lo que permitiría que el río vuelva a su cauce habitual. El titular de Vialidad Provincial también recordó episodios similares que azotaron la región en 2008, 2010 y 2012, lo que subraya la vulnerabilidad de esta zona ante fenómenos climáticos extremos. La vigilancia continua sobre el nivel del río y los parajes cercanos se mantendrá activa, a fin de estar preparados ante cualquier eventualidad climática que pudiera surgir.

A pesar de la gravedad de la situación, las autoridades han reportado que no se han registrado inundaciones en viviendas ni emergencias extremas hasta el momento. Esto se debe en parte a los esfuerzos de los operativos de asistencia, que incluyen la entrega de módulos alimentarios y suministros para el ganado, tales como alfalfa y maíz, a las familias evacuadas. La ruta ha sufrido cortes de hasta 150 metros debido a la fuerza del río, lo que ha dificultado aún más las labores de rescate y asistencia.

El operativo de ayuda ha sido un esfuerzo coordinado que ha involucrado a la Policía de Chaco y la División Bomberos, quienes han facilitado el acceso a zonas aisladas para garantizar que la asistencia llegue a quienes la necesitan. Las tareas incluyen el traslado de personas, relevamiento en los parajes afectados y el acompañamiento a las familias que se encuentran aisladas. A medida que se avanza en la situación, las autoridades continúan evaluando el impacto de la crecida y ajustando las estrategias de respuesta para atender esta emergencia de la mejor manera posible.