En un operativo que se llevó a cabo en la madrugada del pasado viernes, la Policía Federal Argentina (PFA) logró la detención de dos hombres en el marco de la investigación por el asesinato del agente Rodolfo Manfredi. Esta operación, que incluyó 35 allanamientos en distintas locaciones de Rosario, tuvo como objetivo no solo la captura de los responsables del crimen, sino también determinar las circunstancias en las que ocurrió el ataque y las actividades que realizaban los efectivos en el área al momento del suceso.
La lista de elementos incautados durante los operativos es extensa e incluye tres armas de fuego, 162 municiones de diversos calibres, así como 358 envoltorios de clorhidrato de cocaína y 86 gramos adicionales de la misma sustancia. Además, se encontraron varias dosis de marihuana, herramientas utilizadas para el fraccionamiento de drogas, dos balanzas de precisión, un total de 26 teléfonos celulares y un dispositivo de pago Posnet. Esta cantidad de material incautado refleja la magnitud de la operación y la seriedad de la investigación que se desarrolla en torno al crimen de Manfredi.
Rodolfo Manfredi, de 30 años, fue asesinado en una balacera que tuvo lugar en el barrio Villa Banana durante la noche del jueves. La fiscalía federal de Rosario, bajo la dirección de Santiago Alberdi, junto con la Fiscalía de la Acusación, liderada por Laura Ricardo, se hicieron cargo del caso. En este contexto, el juez de Garantías Carlos Vera Barros autorizó los operativos, basándose en las pruebas recolectadas por los investigadores, quienes habían estado siguiendo de cerca las actividades delictivas en la zona.
El día sábado, la fiscal Ricardo decidió imputar a Luis M., uno de los hombres detenidos en relación al ataque. Su hermano, Juan Carlos M., quien lo trasladó al hospital tras el tiroteo, fue liberado después de que se evaluaron las pruebas en su contra. Luis M., de 42 años, había sido ingresado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez debido a una herida de arma de fuego, y tras recibir el alta, fue trasladado bajo custodia policial. Esta situación complica aún más el panorama para ambos, ya que la investigación continúa su curso.
La Fiscalía Regional de Rosario confirmó que, a pesar de la liberación de Juan Carlos M., él seguirá vinculado a la causa penal. Sin embargo, no se han encontrado evidencias suficientes para imputarlo por el asesinato ni por otros delitos relacionados con el episodio delictivo. En cuanto a Luis M., se espera que sea formalmente imputado en los próximos días, lo que podría desatar aún más tensiones en la comunidad y en el entorno de las fuerzas de seguridad.
El ataque que resultó en el asesinato de Manfredi dejó también a otro agente herido y a Luis M. en el hospital, lo que ha generado un clima de preocupación en la ciudad. El hecho de que el arma reglamentaria del policía haya sido robada durante el ataque añade un elemento de gravedad adicional a la situación. Los efectivos que respondieron a la emergencia encontraron a Manfredi en la vía pública, tendido y con múltiples disparos en su cuerpo, lo que evidencia la violencia del hecho ocurrido en un barrio que ha sido históricamente conflictivo.
El caso ha suscitado un gran interés público, no solo por la pérdida de una vida en el cumplimiento del deber, sino también por el reflejo de la creciente violencia que enfrenta Rosario en los últimos años. Este hecho resalta la necesidad urgente de abordar los problemas de seguridad y la lucha contra el narcotráfico en la región, donde las balaceras y enfrentamientos entre bandas se han vuelto cada vez más frecuentes. Las autoridades locales y nacionales se encuentran bajo presión para implementar estrategias efectivas que garanticen la seguridad de los ciudadanos y de aquellos que arriesgan sus vidas por protegerlos.



