El volcán Kilauea, ubicado en la isla de Hawái, ha registrado su erupción número 43, lo que ha llevado a las autoridades a emitir una alerta por la caída de ceniza. Este fenómeno se produjo en la madrugada del martes, afectando a diversas comunidades cercanas al Parque Nacional de los Volcanes. Como resultado, se han implementado cierres parciales en las rutas y se han dado recomendaciones de protección a los residentes y visitantes en la zona.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la erupción generó columnas de ceniza que alcanzaron más de 7.600 metros de altura, con acumulaciones significativas de material volcánico en áreas como Mountain View y Glenwood. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha indicado que la advertencia por caída de ceniza estará vigente hasta el domingo, sugiriendo a la población que evite los desplazamientos y sella sus viviendas para protegerse de la ceniza que se dispersa en el aire.
Kilauea es uno de los volcanes más activos del mundo, con erupciones frecuentes desde 1983. Eventos anteriores, como los de 2018 y 2022, resultaron en evacuaciones y daños importantes. En esta ocasión, la actividad eruptiva se originó en el cráter Halemaʻumaʻu, donde se observaron fuentes de lava de hasta 400 metros de altura. Con el avance de la erupción, se han reportado filamentos vítreos, conocidos como 'cabellos de Pelé', en áreas más alejadas del cráter, lo que pone de manifiesto la necesidad de que los habitantes sigan las recomendaciones de las autoridades.



