El tifón Bavi ha generado un imprevisto caos en el tráfico aéreo de la región este de Asia, específicamente en los aeropuertos de China y Taiwán. Desde el sábado, se registraron numerosas cancelaciones de vuelos, afectando gravemente la conectividad de millones de pasajeros. Con la llegada del fenómeno meteorológico, las terminales de Wenzhou, Fuzhou y Taoyuan se vieron prácticamente paralizadas, lo que ha llevado a una crisis en el transporte aéreo.

En el aeropuerto internacional de Taoyuan, que es el principal punto de entrada a Taiwán, se reportaron hasta 552 vuelos cancelados. Esta situación se produjo después de que las autoridades locales emitieran alertas sobre el impacto del tifón, que se esperaba fuera más intenso entre la mañana y la tarde del sábado. A pesar de contar con un puñado de vuelos pendientes, la mayoría de las operaciones han sido suspendidas, lo que ha dejado a muchos pasajeros varados y desinformados sobre sus itinerarios.

Por otro lado, en la costa oriental de China, los aeropuertos de Wenzhou y Fuzhou también sufrieron un fuerte impacto. A media tarde del sábado, ambos terminales habían cancelado todos sus vuelos, alcanzando cifras alarmantes de 58 y 74 cancelaciones, respectivamente. La llegada inminente del tifón, programada para la madrugada del domingo, ha provocado una rápida respuesta de las autoridades aeroportuarias, que han priorizado la seguridad de los pasajeros y del personal.

Mientras tanto, otros aeropuertos de la región han experimentado alteraciones significativas, aunque algunos han logrado mantener una parte de su actividad. En Ningbo, por ejemplo, solo se operó un 20 por ciento de los vuelos programados, con un total de 146 cancelaciones. En Hangzhou, se alcanzó un 67 por ciento de vuelos cancelados, mientras que el aeropuerto Pudong de Shanghái reportó un 51 por ciento de cancelaciones, sumando 436 vuelos. Estos datos reflejan la magnitud del impacto del tifón en la zona.

Además de las cancelaciones, las aerolíneas han implementado políticas de cambio y reembolso sin penalización para las rutas afectadas. Compañías como Air China, China Southern, China Eastern y Hainan Airlines han activado estas medidas en respuesta a la situación, buscando mitigar los inconvenientes generados por el tifón. Esta acción es crucial para brindar algo de alivio a los pasajeros que se encuentran en medio de la incertidumbre.

Por su parte, el Centro Meteorológico Nacional de China ha mantenido una alerta naranja por tifón y ha emitido la primera alerta roja del año por lluvias torrenciales. Las previsiones indican que se esperan precipitaciones intensas en varias regiones, incluyendo Zhejiang, Fujian y Taiwán. Bavi, que ha recuperado fuerza durante la madrugada, podría tocar tierra entre Sanmen y Cangnan, en Zhejiang, y se prevé que, tras su ingreso en el territorio chino, su intensidad comience a disminuir gradualmente. Este fenómeno se une a una serie de desastres naturales que afectan a la región, poniendo de relieve la vulnerabilidad ante los cambios climáticos extremos.