El quinto encierro de los Sanfermines 2026, celebrado en la mañana de este sábado en Pamplona, se constituyó como uno de los más peligrosos de la festividad, dejando al menos un herido por cornada. La carrera, que se desarrolló en un ambiente de gran aglomeración y tensión, tuvo lugar con la ganadería de José Escolar, cuyas astas generaron momentos de verdadero peligro para los corredores. La jornada, marcada por una multitud de mozos ansiosos, puso en evidencia la complejidad que puede implicar participar en este tradicional evento.

Con un tiempo final de 2 minutos y 36 segundos, el encierro se inició de manera puntual en los corrales de Santo Domingo. Desde el comienzo, los toros mostraron una disposición muy agrupada, liderados por los cabestros, lo que planteó un desafío adicional para los corredores. La emoción se palpaba en el aire mientras los participantes se preparaban para la carrera, conscientes de los riesgos que implica enfrentarse a estos animales enérgicos.

El momento más crítico se vivió en la calle Mercaderes, donde un corredor sufrió una cornada en el rostro, en medio de una situación caótica que dejó a varias personas en el suelo. Este incidente subraya la naturaleza arriesgada del encierro, donde la adrenalina y la imprudencia pueden llevar a consecuencias graves. La presencia de tantos corredores en un espacio reducido exacerbó la situación, convirtiendo a este encierro en un verdadero campo de batalla entre la valentía de los mozos y la fuerza de los toros.

A medida que la manada se desplazaba por la calle Estafeta, la situación se volvió aún más complicada. Los toros comenzaron a separarse en dos grupos, lo que generó dificultades para los corredores que intentaban avanzar. Las distancias sutiles entre los animales y los mozos crearon un ambiente de incertidumbre, donde cada movimiento podía resultar en un encuentro desafortunado con las astas. Finalmente, al llegar a la plaza, la manada ya había quedado completamente descompuesta, lo que reflejó la dinámica caótica del encierro.

La jornada, que atrajo a un gran número de participantes y espectadores, evidenció los riesgos inherentes a esta tradición. Los toros de José Escolar, conocidos por su nobleza, fueron lidiados posteriormente por los toreros Antonio Ferrera, Juan de Castilla e Isaac Fonseca en la Monumental Pamplonesa. Sin embargo, la serie de incidentes durante la carrera generó preocupación entre los asistentes y los organizadores.

Según el parte médico del Hospital Universitario de Navarra, se registraron un total de 14 asistencias durante el encierro, con seis corredores trasladados al centro. Entre las lesiones reportadas se incluye una herida penetrante por asta de toro en la cara, así como contusiones craneales y torácicas. Además, se informó que dos corredores heridos en el encierro del día anterior aún permanecen internados, uno de ellos en estado grave en la unidad de cuidados intensivos, lo que reitera la seriedad de los riesgos asociados a esta festividad.

Los Sanfermines, celebrados cada año en Pamplona, son un evento que atrae a miles de personas de diversas partes del mundo, ansiosos por vivir la experiencia única del encierro. Sin embargo, es fundamental que tanto los participantes como los organizadores mantengan la atención en la seguridad y el cuidado de los corredores, para evitar que la tradición se convierta en una tragedia. Este quinto encierro es un recordatorio de los peligros que siempre están presentes en esta emblemática celebración.