En un emotivo cierre de su visita a España, el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, expresó este viernes el profundo afecto del pueblo canario hacia el Papa León XIV durante una ceremonia religiosa que congregó a aproximadamente 35.000 fieles en el puerto de la capital tinerfeña. Santiago destacó que el Papa, originario de estas islas, siempre contará con un lugar en su hogar, enfatizando la conexión especial que existe entre el Santo Padre y la comunidad canaria. "El Papa León XIV es uno de los nuestros, es canario, y en estas islas tendrá siempre su casa", afirmó el obispo, subrayando la calidez del recibimiento que ha tenido el líder religioso en su tierra natal.

En su discurso, el obispo Santiago hizo hincapié en el deseo de la comunidad religiosa de las Islas Canarias de trabajar en conjunto para que la Iglesia sea un "fermento" que impulse la reconciliación en el mundo. Este mensaje de unidad y esperanza se complementó con la intención de promover el respeto por la dignidad humana y los derechos fundamentales, así como el desarrollo integral de cada persona, en la búsqueda de una fraternidad y amistad social más profundas entre todos los habitantes del archipiélago.

Refiriéndose al lema de la visita papal, "alzad la mirada", el obispo instó a los asistentes a mirar hacia el futuro con optimismo, confiando en el amor incondicional de Cristo. Esta invitación a la esperanza fue recibida con entusiasmo por los presentes, quienes compartieron el anhelo de avanzar en la misión de la evangelización y el fortalecimiento de la fe a través de acciones concretas de amor hacia los más necesitados, en especial hacia los migrantes, una problemática que afecta profundamente a la región.

Eloy Santiago también remarcó la importancia de manifestar la fe mediante "obras de amor" en un contexto donde la justicia social y la paz son vitales para la convivencia. Su llamado a construir una sociedad más justa y fraterna resonó en los corazones de los fieles, quienes se comprometieron a trabajar por una paz que sea tanto humilde como perseverante, reflejando así los valores del cristianismo en su vida cotidiana.

En nombre de la Diócesis Nivariense, el obispo expresó su agradecimiento al Papa León XIV por su visita histórica, la primera de un Pontífice a las Islas Canarias. Santiago destacó que este acontecimiento quedará grabado en la memoria colectiva del pueblo canario, que se siente profundamente vinculado al Papa. "El Papa es uno de los nuestros, así lo sentimos y lo recordaremos, Santidad. El Papa León XIV es también canario y en estas islas tendrá siempre su casa", reiteró, fortaleciendo el sentido de pertenencia y conexión con la figura del Papa.

La celebración de la Eucaristía estuvo impregnada de simbolismo y referencias a la cultura canaria, incluyendo la presencia de la imagen de la Virgen de Candelaria, patrona de las islas, y del Santísimo Cristo de La Laguna. Además, se exhibieron relicarios con las reliquias de santos canarios, como el Hermano Pedro y San José de Anchieta, resaltando la rica tradición religiosa del archipiélago. También se hizo eco de la crisis migratoria que afecta a las islas, con la colocación de tres cayucos provenientes de Senegal en el puerto, simbolizando la realidad que muchos enfrentan en busca de una vida mejor. Por último, el Papa utilizó cálices históricos de la Catedral de La Laguna durante la misa, aunque el cáliz que usó se convertirá en un regalo para la Diócesis, consolidando así un vínculo aún más fuerte con la comunidad local.