El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia informó este lunes que identificó 300 de los 304 cuerpos recibidos tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en el noroeste del país. Entre las personas identificadas hay 22 menores de edad, según el último reporte difundido por el organismo.
En el mismo informe, la entidad señaló que 348 personas continúan reportadas como desaparecidas. El balance se conoce mientras las autoridades avanzan con las tareas de búsqueda y rescate en las zonas afectadas por el sismo.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo, pidió este lunes a los alcaldes y gobernadores de los territorios afectados que no inicien la remoción de escombros hasta tener “la absoluta certeza de que no hay esperanza de encontrar supervivientes”.
Para los lugares donde finalmente comience esa etapa, Tamayo recomendó conformar un comité de demoliciones y establecer un perímetro de seguridad de una cuadra a la redonda. También indicó que el acceso debe quedar restringido al personal especializado y a profesionales de la Fiscalía y del Instituto de Medicina Legal.
De acuerdo con el último balance de las autoridades colombianas, el terremoto dejó 287 muertos y 4.147 heridos. La cifra de fallecidos fue reducida en ese reporte, mientras que el número de personas heridas fue actualizado al alza.



