El 8 de marzo de 1976, Reynaldo Bignone, director del Colegio Militar, pronunció un discurso en el que afirmó que "esta guerra está ganada". En el marco de una ceremonia de iniciación para los nuevos cadetes, Bignone enfatizó la supuesta claridad del pueblo argentino sobre la verdad y la mentira en un contexto de agitación social y agresión externa.
Apenas dos semanas antes de que las Fuerzas Armadas desmantelaran el orden constitucional en el país, Bignone, quien más tarde se convertiría en el último presidente de facto durante la dictadura más violenta de Argentina, se dirigió a los cadetes y sus familias, expresando un fervor patriótico que buscaba fortalecer la imagen del Ejército como defensor de valores tradicionales. Sus palabras anticiparon el discurso que usaría el régimen para justificar violaciones de derechos humanos en el futuro.
Ese mismo día, también se llevaron a cabo los exámenes de ingreso en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, donde miles de aspirantes se presentaron para acceder a las 2.500 vacantes disponibles. Mientras tanto, en la Facultad de Arquitectura, un estudiante fue arrestado por la Policía tras manifestarse en contra de los exámenes, lo que refleja un clima de represión y resistencia en las instituciones educativas. En un contexto de tensión y represión, el control social se intensificó, marcando el inicio de uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.


