En tiempos pasados, era común que los padres eligieran el nombre de sus hijos en honor al santo del día de su nacimiento. Esta tradición se refleja en la conocida estrofa de las "Mañanitas": "Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí...". El término 'onomástico' se refiere al día en que se celebra a un santo, y aunque muchas personas lo confunden con un cumpleaños, en realidad se refiere a la lista de nombres correspondiente a cada día del santoral.

Cada día del año, se rinde homenaje a hombres y mujeres que se destacaron por su cercanía a lo divino, así como por sus acciones altruistas y su integridad moral, lo que les valió ser canonizados o beatificados. Este 9 de marzo, se celebra a varios santos, entre ellos, Santa Catalina de Bolonia, reconocida por su vida de penitencia y humildad como parte de la Orden de Santa Clara, así como a San Vital de Castronovo y San Bruno, obispo y mártires, ambos del siglo XI.

La canonización es el proceso mediante el cual la Iglesia Católica reconoce a una persona fallecida como santa, tras una investigación de su vida y virtudes. Este proceso ha evolucionado desde la Edad Media, cuando se requería un examen detallado de la vida del candidato. Existen diversas vías para alcanzar este reconocimiento, incluyendo las virtudes heroicas y el martirio, y es indispensable que se hayan atribuido al menos dos milagros a la intercesión del santo, o uno en caso de ser mártir. Según el Vaticano, actualmente hay más de 1.360 millones de católicos en el mundo, siendo América el continente con la mayor concentración de fieles.