Franco Colapinto protagonizó una destacada remontada en el Gran Premio de Italia, pese a haber sufrido un fuerte incidente durante las primeras vueltas en Monza. El piloto argentino había avanzado en las dos largadas y llegó a ocupar el tercer lugar, aunque luego cayó al cuarto puesto mientras intentaba mantenerse en la pelea.

La situación se complicó en el sexto giro, cuando perdió el control de su A526 y cedió 12 posiciones en pocos instantes. El impacto sobre el rendimiento del Alpine fue considerable y, según explicó el propio Colapinto, los daños lo llevaron a pensar que tendría que abandonar la carrera. “Seguía muy de cerca a Max (Verstappen) cuando sufrí un fuerte derrape en la entrada de la curva 6 y me fui largo hacia la grava. Afortunadamente evitamos el muro, pero el comportamiento del coche cambió después del incidente, por lo que probablemente sufrimos daños en el fondo plano”, señaló.

A pesar del contratiempo, el equipo decidió modificar la configuración del auto y la estrategia dio resultado. Colapinto disputó las 47 vueltas restantes, superó a siete rivales y terminó en la novena posición, dentro de la zona de puntos. Además, logró reducir de manera notoria la diferencia con Arvid Lindblad, que finalizó octavo, y durante algunos tramos llegó a tener posibilidades de luchar por ese puesto hasta el cierre.