El cardenal y arzobispo de Madrid, José Cobo Cano, afirmó este sábado en Pamplona que la sinodalidad forma parte de la identidad de la Iglesia y no constituye una tendencia pasajera. “La Iglesia está acogiendo un nuevo estilo de transitar en este tiempo. Es un momento precioso, pero tengamos claro que la sinodalidad no es una novedad ni una moda; muy al contrario, pertenece al ADN, a la esencia de la Iglesia”, sostuvo.
Cobo participó, junto con el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, en la presentación del Plan Pastoral Diocesano 2026-29, titulado “¡Ponte en camino!”. La actividad se realizó en el Seminario Diocesano de Pamplona y contó con la asistencia de más de 400 personas.
Durante su intervención, el arzobispo de Madrid explicó que la sinodalidad implica tomar decisiones de manera conjunta y asumir que la Iglesia se construye con la participación de todos. “Cada identidad se comprende en relación con los demás”, señaló, antes de definir este proceso como una “conversión relacional”. Según describió, esa perspectiva supone que el pastor se reconoce como parte del pueblo y que el laico deja de ocupar un lugar de mero receptor.
“Nadie sobra y nadie basta, y esto hace que las responsabilidades sean diferentes”, expresó Cobo. También remarcó la importancia de ampliar la participación de los jóvenes y de formar equipos capaces de afrontar las nuevas realidades. En ese sentido, sostuvo que no alcanza con una Iglesia destinada a los pobres, sino que es necesario caminar junto a ellos. Además, se manifestó a favor de una formación sinodal para los futuros sacerdotes.



