La policía de Nueva York llevó a cabo un operativo que resultó en el desmantelamiento de un cultivo clandestino de marihuana en un edificio ubicado en el sector de Pelham Parkway, en el Bronx. Este descubrimiento se produjo en el contexto de un desalojo judicial, donde los agentes se encontraron con un invernadero improvisado en el primer piso del inmueble. En total, se incautaron 136 kilogramos de plantas y 67 kilogramos de flores de THC, lo que pone de manifiesto la magnitud de la operación ilegal que se estaba llevando a cabo dentro de la propiedad.
La intervención fue coordinada con varios organismos, incluyendo a los bomberos, personal de Con Edison y el Departamento de Materiales Peligrosos. Los equipos especializados fueron convocados no solo para manejar la situación del cultivo, sino también para garantizar la seguridad de los residentes del edificio, quienes habían estado expuestos a un ambiente potencialmente peligroso. Durante el operativo, se evacuaron dos apartamentos debido a la presencia de vapores tóxicos y conexiones eléctricas ilegales que representaban un serio riesgo de incendio.
Los vecinos del edificio habían estado denunciando un fuerte olor a marihuana durante semanas, sin obtener respuestas satisfactorias de las autoridades. Este hallazgo ha generado un profundo malestar entre los residentes, quienes sienten que su preocupación había sido ignorada por los organismos competentes. La falta de acción previa por parte de las autoridades dejó a muchos preguntándose sobre la eficacia de la vigilancia en la zona y la respuesta a las denuncias ciudadanas.
Los agentes de policía ingresaron a la propiedad tras recibir la alerta de un alguacil que estaba llevando a cabo el desalojo. Al inspeccionar el departamento, encontraron varias habitaciones transformadas en invernaderos, equipadas con sistemas de hidroponía, luces ultravioleta, ventiladores y un cableado eléctrico que no cumplía con las normativas de seguridad. Este tipo de instalaciones no solo son ilegales, sino que también presentan un riesgo significativo para la seguridad del edificio y sus ocupantes, como se evidenció en la evaluación realizada por los equipos de emergencia.
La operación se llevó a cabo el 12 de mayo de 2026, alrededor del mediodía, y fue meticulosamente planificada para evitar cualquier tipo de accidente. Las autoridades no encontraron a ninguna persona en el departamento en el momento de la intervención, lo que sugiere que los responsables del cultivo podrían haber abandonado el lugar ante la inminencia del desalojo. Esto plantea interrogantes sobre la posible existencia de una red más amplia operando en la zona, lo cual las autoridades han prometido investigar.
A medida que se realizaba la intervención, los equipos de especialistas cortaron la energía eléctrica y revisaron todas las instalaciones para prevenir incendios. Afortunadamente, no se registraron heridos ni detenciones durante el operativo, y los residentes evacuados pudieron regresar a sus hogares una vez que se aseguró que no había más riesgos. Sin embargo, el incidente ha suscitado preocupaciones sobre la falta de control y supervisión en el área, lo que ha llevado a los vecinos a exigir una mayor presencia policial y una respuesta más efectiva ante situaciones similares en el futuro. La municipalidad ha iniciado una investigación para determinar si existen antecedentes en el edificio y si otras propiedades en la zona podrían estar enfrentando circunstancias similares, lo que podría arrojar luz sobre un problema más amplio que afecta a la comunidad.



