El Palacio Libertad se convirtió en un punto de encuentro cultural el pasado fin de semana, cuando la Banda de Música del Estado Mayor General de la Armada llevó a cabo un emotivo concierto para conmemorar el 212° aniversario del Combate Naval de Montevideo. Este evento, que se enmarca en las celebraciones del Día de la Armada Argentina, reunió a más de 50 músicos, coreutas y cantantes líricos en la sala Ballena Azul del Centro Cultural Domingo Faustino Sarmiento, creando un ambiente propicio para la fusión de la música académica con los grandes clásicos del pop y rock internacional.
La ocasión no solo conmemoró un hecho histórico significativo, sino que también coincidió con el Día del Himno Nacional Argentino, lo que añadió un nivel adicional de solemnidad y emoción a la velada. Asistieron figuras de alto rango de las Fuerzas Armadas y del Estado, entre ellos el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Juan Carlos Romay, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno Magrane. También estuvieron presentes el Embajador de Noruega en Argentina, Halvor Sætre, y otros altos mandos de las distintas fuerzas armadas, quienes destacaron la importancia de la celebración y el papel de la Armada en la historia del país.
El evento fue conducido por el locutor y periodista Guillermo Lobo, quien enfatizó la relevancia de la ocasión y la conexión entre la música y los símbolos patrios, como las escarapelas que se entregaron a los asistentes. Lobo señaló que estos elementos representan la identidad y la soberanía nacional, además de recordar a todos los presentes la importancia de la unión en momentos de conmemoración. Al inicio del concierto, los asistentes se pusieron de pie para rendir homenaje a la Bandera de Guerra, que hizo su ingreso acompañada de la insignia histórica utilizada por el Almirante Guillermo Brown, un símbolo de la rica tradición naval argentina.
El tenor Franco Dalfovo fue el encargado de abrir formalmente el programa con una interpretación conmovedora del Himno Nacional Argentino, un momento que resonó profundamente en todos los presentes. A partir de allí, la primera parte del concierto ofreció un recorrido musical que abarcó diferentes épocas y estilos, comenzando con el Vals N.° 2 de Dmitri Shostakovich. Este momento inicial dio paso a la interpretación de “Aurora”, una ópera compuesta por Héctor Panizza, que fue magistralmente ejecutada por el tenor Uruguay Boghossian, quien también brilló más tarde con el famoso tema “Caruso” de Lucio Dalla.
La programación continuó con la célebre Habanera de la ópera “Carmen” de Georges Bizet, interpretada por la mezzosoprano Guadalupe Maiorano, quien fue acompañada por el coro, creando un momento de gran intensidad lírica. El Coro de los herreros de “Il trovatore” de Giuseppe Verdi aportó la fuerza coral característica de la ópera italiana, mientras que el Fandango de Doña Francisquita, de Amadeo Vives, sumó un toque de color y alegría con el sonido de las castañuelas, a cargo de Giselle, que encantó al público.
Este concierto no solo sirvió como una celebración del pasado, sino que también se erigió como un testimonio del talento y la dedicación de los artistas involucrados. La combinación de música clásica y contemporánea permitió a los asistentes disfrutar de una experiencia cultural única, que resalta la riqueza del patrimonio musical argentino y su conexión con la historia naval del país. A medida que la velada se desarrollaba, quedó claro que la Armada Argentina no solo defiende las aguas del país, sino que también se compromete a celebrar y preservar su rica herencia cultural.



