Este domingo, la plaza del Ayuntamiento de Pamplona se transformó en el escenario de una significativa concentración, en respuesta al presunto feminicidio de una mujer en Sarriguren, un hecho que ha conmocionado a la región. Este caso, que es el primero de su tipo en la zona, se suma a una serie de crímenes similares que se han registrado en diferentes localidades de España en los últimos días. Kenia Cordero, portavoz de la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista de Navarra, enfatizó que estas agresiones no son incidentes aislados, sino manifestaciones de una cultura patriarcal que perpetúa el silencio y la complicidad entre los hombres.

La manifestación, organizada por la mencionada plataforma, reunió a cientos de personas que se convocaron al mediodía para expresar su rechazo a la violencia de género. Durante quince minutos, los asistentes mantuvieron un silencio respetuoso que culminó con el repicar de las campanas del ayuntamiento, momento en el que Iratxe Álvarez y Kenia Cordero leyeron un manifiesto en el que exigieron un compromiso tanto de las autoridades como de la sociedad en general. Entre los mensajes que resonaron en la plaza, se encontraban consignas como “No a la violencia contra las mujeres” y “Stop feminicidios”, evidenciando la urgencia de un cambio social.

Las representantes de la plataforma pidieron una mayor inversión en recursos para apoyar a las mujeres que han sufrido violencia y sus familias, subrayando la insuficiencia de la red de atención actual. Cordero también instó a los hombres a reflexionar sobre su papel en esta problemática, remarcando que la violencia de género es un problema que les concierne directamente. La movilización no solo fue un grito de protesta contra el caso particular de Sarriguren, sino que también se alineó con un llamado a la acción en el contexto nacional, resaltando que la lucha contra el machismo es responsabilidad de toda la sociedad.