Hungría ha decidido bloquear el nuevo paquete de sanciones que la Unión Europea planeaba introducir en respuesta al veto de Ucrania sobre el crudo ruso. Esta medida fue anunciada por el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, quien destacó en sus redes sociales que 'Hungría no permitirá la aprobación de decisiones importantes para Ucrania' hasta que se reanude el transporte de petróleo a través del oleoducto Druzhba hacia Hungría y Eslovaquia.

El oleoducto Druzhba, reconocido como el más extenso del mundo para el transporte de petróleo, ha sido objeto de tensiones energéticas y diplomáticas, en gran parte debido a los recientes ataques denunciados por Hungría y Eslovaquia. Estos incidentes han llevado a ambos países a expresar preocupaciones sobre su seguridad energética, acentuadas por la interrupción del flujo de crudo ruso hacia sus territorios por parte de Ucrania, lo cual afecta a la infraestructura crítica europea.

La situación es tan crítica que Eslovaquia ha amenazado con cortar el suministro de energía de emergencia a partir del lunes si no se restablece el flujo de crudo. Esta crisis resalta la dependencia de ambos países del petróleo del Druzhba, esencial para sus sistemas energéticos. El paquete de sanciones que se busca bloquear sería el vigésimo desde el inicio de las represalias europeas ante la invasión rusa a Ucrania, y su eventual paralización podría simbolizar un estancamiento en los esfuerzos de la UE ante la guerra en curso.