La Fórmula 1 entrará en el receso obligatorio de verano, una pausa prevista para los integrantes de la categoría después de la exigencia de la temporada, marcada por los viajes constantes y la intensidad de la actividad en los circuitos y los boxes.
Para Cadillac, escudería debutante en la temporada 2026, el paréntesis será una oportunidad para analizar los problemas que afectaron a Sergio “Checo” Pérez y a su compañero de equipo, el finlandés Valtteri Bottas, durante los Grandes Premios de Bélgica y Hungría. Pérez no pudo completar ninguna de esas dos carreras: en Spa-Francorchamps retiró su monoplaza por una falla en la suspensión, mientras que en el Hungaroring abandonó debido a una rotura en la suspensión de la llanta izquierda.
La seguidilla de inconvenientes generó frustración en el piloto mexicano, quien consideró que el equipo había mostrado una evolución positiva y que estos episodios representaron un retroceso en el trabajo desarrollado hasta el momento. “Bueno, es una lástima que hayamos tenido que retirar el coche. Creo que esto llega en un buen momento; hay muchas cosas que debemos analizar de cara a la vuelta del parón veraniego”, expresó Pérez en un video compartido por Cadillac F1.
El piloto también sostuvo que el descanso permitirá al equipo comprender mejor la situación y trabajar sobre los problemas detectados en las últimas competencias, con el objetivo de modificar el rumbo durante la segunda mitad de la temporada 2026.



