Ser patriota
¿Qué resulta más beneficioso para el país: que las tierras estén en manos de quienes no producen, depredan y no las cuidan, o de quienes trabajan, invierten, pagan impuestos y generan empleo de manera sustentable? En la Argentina todavía persiste la idea de que una propiedad extranjera es, por definición, algo negativo. Pero el interrogante debería ser otro: ¿el problema es el pasaporte o la conducta de quien posee la tierra?
La historia ofrece ejemplos como el de Douglas Tompkins, quien compró tierras, invirtió en su restauración y finalmente las donó para ampliar áreas protegidas. También el de Thomas Bridges, un inglés que tuvo un papel relevante en la historia de Tierra del Fuego y fundó la estancia Harberton. Más de un siglo después, sus descendientes argentinos continúan siendo propietarios de esas tierras. ¿Cuántas generaciones deben pasar para que alguien merezca ser considerado argentino?
La Argentina fue construida por personas de múltiples orígenes. Por eso, el patriotismo debería medirse por lo que cada uno hace por el país y no por el lugar donde nació. Mientras se discuten los pasaportes, se toleran conductas que deterioran al país y sobre las que sí es posible actuar. Ser patriota también implica ser un mejor ciudadano.
Laura Gall
Educación
Mucho se lee y se dice sobre el desarrollo de Vaca Muerta, la minería y otros temas. Pero queda una pregunta pendiente: ¿cuándo llegará el “tsunami” educativo? Si no comprenden lo que leen, ¿a quiénes van a emplear?
María Frers



